Ciudad de Cali

Un mendocino que vivió el terremoto en Colombia contó que hay toque de queda por miedo a los saqueos

Esteban Girone, un abogado mendocino, relató los minutos de terror que vivieron el lunes y lo difícil que es conseguir alimentos a los dos días del terremoto

Esteban Girone es un abogado mendocino que desde hace unos seis meses vive en Cali, Colombia. El domingo por la mañana estaba en su casa cuando comenzó el terremoto que sacudió buena parte del país y que, según contó, tuvo una intensidad y una duración que le hicieron recordar de inmediato su experiencia con los terremotos en Mendoza.

“Fue mucho más fuerte”, relató el mendocino al hablar con radio Nihuil. Girone contó que el movimiento se prolongó durante alrededor de un minuto y veinte segundos y que llegó un momento en el que era imposible mantenerse de pie. Su vivienda resistió, pero en las casas cercanas hubo derrumbes y caída de techos.

Ahora, a dos días del terremoto, contó que se encuentran bajo toque de queda por miedo a los saqueos que podría provocar el desabastecimiento de alimentos.

“No se podía hacer pie”: el relato del mendocino que vivió el terremoto

Girone estaba en su habitación, alrededor de las 7.30 de la mañana, cuando comenzó el movimiento. Según explicó, el primer sismo no fue tan intenso, pero rápidamente la situación cambió y el temblor se hizo cada vez más fuerte.

“Cuando ya se hizo muy fuerte, bajé las escaleras, pero rebotando entre la pared y la baranda”, contó. Finalmente logró salir a la calle junto a otras personas. Allí se encontró con una escena que, pese a su experiencia como mendocino acostumbrado a los terremotos, lo impactó profundamente.

Cali fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto del lunes 10 de agosto.

Cali fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto del lunes 10 de agosto.

“No se podía estar en pie, no se podía hacer pie”, describió. Explicó que muchas de las personas que aparecen abrazadas en los videos que circularon después del terremoto no lo hacían solamente para contenerse entre ellas, sino para evitar caerse por el movimiento del suelo.

El sismo, además, fue muy prolongado. Para Girone, el minuto y veinte segundos que duró el movimiento se hizo eterno. “Por lo menos para nosotros fue eterno”, resumió.

El abogado vive en el sector de Nueva Granada Sur, en el centro-sur de Cali, una de las zonas que describió como más afectadas. Su vivienda, una casa de dos pisos, soportó el movimiento sin daños estructurales importantes, pero no ocurrió lo mismo en las construcciones de los alrededores.

Según su relato, en la casa lindera se cayó el techo, mientras que dos viviendas más adelante se derrumbó toda la planta superior. También observó daños en otras casas ubicadas frente a su vivienda y una gran cantidad de tierra en suspensión después del movimiento.

Cali, bajo toque de queda y con supermercados cerrados

Pero el terremoto no terminó cuando dejó de moverse el suelo. Las horas posteriores estuvieron marcadas por los problemas con los servicios y por una situación de tensión que llevó a las autoridades de Cali a establecer un toque de queda.

Girone explicó que la medida fue adoptada por temor a saqueos y desmanes. En ese contexto, los supermercados permanecieron cerrados y los vecinos debieron recurrir a los pequeños comercios de cercanía para conseguir alimentos.

A eso se sumó otro problema: los medios de pago electrónicos no estaban funcionando con normalidad. “Si no tenías efectivo no podías comprar nada”, contó el mendocino.

La situación lo llevó a hacer una compra de emergencia para intentar garantizar alimentos durante algunos días. “Logramos comprar algo como para dos o tres días más y nada más”, explicó.

Girone remarcó que, hasta el momento de la entrevista, no se habían producido los saqueos que las autoridades buscaban prevenir. Sin embargo, manifestó su preocupación por lo que podría ocurrir si los problemas de abastecimiento se prolongan.

“Cuando empiece el desabastecimiento grave, que se va a dar a la brevedad”, estimó, podrían comenzar los mayores problemas de seguridad por posibles saqueos. En ese escenario, consideró fundamental contar con dinero en efectivo ante la posibilidad de que los sistemas electrónicos de pago continúen sin funcionar.

Mientras tanto, destacó la presencia del Ejército Nacional de Colombia en las calles y dijo que esa custodia les transmitía cierta sensación de protección frente a posibles desmanes.

Edificios derrumbados, hospitales evacuados y una ciudad en emergencia

Girone también contó lo que pudo observar en distintos puntos de Cali después del terremoto. A pocas cuadras de su vivienda, relató, un edificio se derrumbó junto a un hospital que debió ser evacuado debido a los graves daños que sufrió su estructura.

Los pacientes fueron trasladados a unas cocheras mientras se evaluaba la situación del establecimiento sanitario. El mendocino describió además el derrumbe de un edificio de varios pisos perteneciente a una entidad de salud, donde se presumía que podía haber personas atrapadas entre los escombros.

Una de las situaciones que más le llamó la atención fue la forma en que vecinos y voluntarios se acercaron a los edificios derrumbados para intentar colaborar con las tareas de rescate.

El terremoto derribó un hospital en Cali, los pacientes debieron ser evacuados en plena calle.

El terremoto derribó un hospital en Cali, los pacientes debieron ser evacuados en plena calle.

“Si yo iba ahí, me subía a los escombros y era un colaborador más”, contó. Sin embargo, también advirtió sobre el peligro de que personas sin conocimientos técnicos remuevan los restos de las construcciones sin saber si debajo puede haber sobrevivientes.

“Es muy peligroso, muy descontrolado”, señaló. Según explicó, había personas subiéndose a los escombros y tratando de removerlos por sus propios medios, una tarea que debería quedar en manos de especialistas para evitar provocar nuevas lesiones o poner en riesgo a quienes pudieran estar atrapados.

Girone también recordó que su experiencia en Mendoza le permitió dimensionar rápidamente la gravedad del fenómeno. Mencionó el terremoto de Caucete de 1985, que vivió siendo más joven, y señaló que lo ocurrido en Colombia le pareció mucho más fuerte por la intensidad y, especialmente, por la duración del movimiento.

A pesar del panorama que describió, el mendocino llevó tranquilidad a sus familiares y amigos en Mendoza. Él y la mujer con la que vive se encontraban bien y su vivienda había resistido el terremoto.

El mendocino llegó a Cali hace unos 7 meses para trabajar junto a una asociación internacional sin fines de lucro vinculada a la difusión de libros y conocimientos. Allí continúa viviendo y trabajando mientras la ciudad intenta recuperar cierta normalidad después del terremoto.

“Gracias a Dios nosotros estamos bien”, dijo al finalizar la comunicación, aunque reconoció que la situación seguía siendo difícil y que todavía quedaban muchas incertidumbres por delante.

En pocas palabras

  • Abogado mendocino: Esteban Girone relató el fuerte terremoto vivido en Cali, Colombia.
  • Impacto en la ciudad: el sismo provocó daños, llevó a un toque de queda y cerró supermercados por temor a saqueos.
  • Seguridad y servicios: se reportaron edificios derrumbados y dificultades con sistemas de pago, generando tensión en la población.
Resumen generado por Thinkindot AI

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