Jason Bourque encontró una vértebra misteriosa mientras revisaba el almacén del museo. Durante años intentó identificar a qué animal pertenecía este descubrimiento, hasta que finalmente halló la respuesta: se trataba de una especie extinta de tegu, un tipo de lagarto que actualmente es considerado invasor en Florida.
Un fósil juntaba polvo en un museo: era una nueva especie de lagarto
Un descubrimiento sugiere una especie desconocida habitó el sudeste de Estados Unidos millones de años atrás

Los lagartos son muy comunes en Florida.
La pieza ósea de poco más de un centímetro esperó pacientemente a que alguien descifrara su origen. Los investigadores determinaron que pertenecía a una criatura nunca antes documentada, según informó recientemente el museo en un comunicado.
Un descubrimiento con un largo viaje
Los científicos bautizaron a la especie como Wautaugategu formidusi. El primer término proviene del bosque cercano al lugar donde se desenterraron los restos fósiles a principios de la década de 2000. "Formidus" hace referencia al período especialmente cálido en que vivió, entre 15 y 17 millones de años atrás.
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Durante esa época, el nivel del mar era más elevado y gran parte de Florida permanecía bajo agua. La antigua línea costera pudo ubicarse en el norte del estado, cerca de donde aparecieron los restos fósiles. Como los tegus actuales nadan con destreza, los investigadores creen que este reptil pudo desplazarse desde Sudamérica hasta el sureste estadounidense.
Al terminar ese período cálido y descender las temperaturas, este animal de sangre fría probablemente enfrentó dificultades para reproducirse. La especie se extinguió por completo, según explica Bourque: "No tenemos registros de estos lagartos antes ni después de ese evento".
El hallazgo parece indicar que estos reptiles permanecieron en Norteamérica por un breve lapso. Bourque planea visitar la frontera entre Florida y Georgia para buscar más restos fósiles que aporten información adicional sobre esta especie.
Tecnología moderna
Para identificar el ejemplar, los investigadores emplearon una técnica innovadora. Primero realizaron una tomografía computarizada para crear una imagen tridimensional detallada de la vértebra.
Luego midieron cuidadosamente distintos puntos de referencia en la imagen, como agujeros, protuberancias y ranuras. Finalmente, utilizaron inteligencia artificial para comparar el modelo 3D con más de cien imágenes de vértebras de lagartos en una base de datos online.
Este método acelera la identificación de restos fósiles, un proceso que normalmente depende del tiempo y conocimiento especializado de paleontólogos experimentados. "Hay cajas llenas, estanterías repletas de fósiles sin clasificar porque se requiere mucha experiencia para identificarlos", comenta Edward Stanley, director del laboratorio de imágenes digitales del museo.