Hace más de 251 millones de años, la Tierra atravesó una de las mayores crisis biológicas de su historia: la extinción del Pérmico-Triásico. En ese escenario extremo, marcado por erupciones volcánicas, temperaturas elevadas y ambientes cargados de partículas, un pequeño herbívoro consiguió no solo sobrevivir, sino convertirse en uno de los animales dominantes de los ecosistemas posteriores, según los datos que arroja el descubrimiento.
Tremendo descubrimiento: el pequeño animal que sobrevivió a la peor extinción de la Tierra gracias a sus huevos
Un fósil con un embrión permitió descubrir cómo el Lystrosaurus logró prosperar tras la extinción que eliminó a gran parte de la vida del planeta
Foto: © Danny Ye - shutterstock.
Se trata del Lystrosaurus, un protomamífero del tamaño aproximado de un perro pequeño, de piel gruesa y boca similar a un pico. Los científicos ya habían establecido que podía refugiarse en madrigueras para soportar las condiciones adversas, pero un nuevo estudio aportó una pieza clave sobre otra característica que habría favorecido su supervivencia: la reproducción mediante huevos de gran tamaño.
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El hallazgo analizado es el primer huevo confirmado de Lystrosaurus que conserva un embrión en su interior. El fósil fue descubierto en 2008 durante una expedición encabezada por Jennifer Botha, profesora de la Universidad de Witwatersrand, en Sudáfrica.
El fósil que reveló el secreto del Lystrosaurus
Para estudiar el ejemplar fue necesario esperar más de una década hasta disponer de tecnología capaz de mostrar sus diminutos huesos. En 2022 comenzó a funcionar el dispositivo BM18 del ESRF, en Grenoble, Francia, que permitió realizar tomografías de rayos X con una resolución de apenas 18 micrómetros.
Las imágenes confirmaron que el animal todavía era un embrión. Julien Benoit, paleontólogo y coautor del trabajo, explicó que la mandíbula inferior aún no estaba completamente fusionada, por lo que el ejemplar todavía no podía alimentarse.
Los investigadores sostienen que los huevos eran probablemente blandos, similares al cuero, lo que explicaría por qué casi no aparecen en el registro fósil: a diferencia de las cáscaras duras de los huevos de dinosaurio, se habrían descompuesto antes de fosilizarse.
Además, su gran tamaño en relación con el cuerpo del animal habría reducido la pérdida de agua y protegido al embrión de la desecación.
“Ha sido siempre un enigma entender la reproducción de los ancestros mamíferos y este fósil nos brinda una pieza clave del rompecabezas”, señaló Vincent Fernandez, científico del ESRF y coautor del estudio.
El descubrimiento aporta así una nueva explicación sobre cómo el Lystrosaurus consiguió atravesar una extinción que duró unos dos millones de años, apoyado también en su rápido crecimiento y maduración.
En pocas palabras
- Descubrimiento clave: un fósil de Lystrosaurus con un embrión revela cómo sobrevivió a la extinción Pérmico-Triásico.
- Reproducción y supervivencia: se destaca la importancia de sus huevos de gran tamaño para su prosperidad post-extinción.
- Tecnología para el hallazgo: tomografías de alta resolución permitieron analizar los diminutos huesos del embrión fósil.