Una salvaje agresión se vivió en un hospital cuando una joven de 20 años agredió brutalmente a una empleada. Todo quedó grabado. La agresora sería una paciente psiquiátrica y quedó detenida.
Tremenda agresión: una paciente psiquiátrica atacó salvajemente a una empleada de un hospital
Una salvaje agresión se vivió en un hospital cuando una joven de 20 años agredió brutalmente a una empleada. Todo quedó grabado

Brutal agresión quedó registrada: una paciente psiquiátrica atacó salvajemente a una empleada de un hospital
Un grave episodio de violencia se vivió en el Hospital de Maternidad Eduardo Oller, donde una joven de 20 años agredió brutalmente a una trabajadora administrativa.
La atacante era paciente del centro del Hospital de Maternidad Eduardo Oller. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
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El hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del centro de salud.
Todo ocurrió en la localidad de San Francisco Solano, cuando la agresora paciente del área de salud mental sufrió un desborde emocional luego de que le negaran una salida fuera del horario permitido.
De acuerdo a las imágenes, la paciente, que había intentado ingresar a una pastora al sector en el que se encontraba internada, entró a la recepción donde estaba la víctima, y sin mediar palabra, la agarró del pelo y le propinó varios golpes.
Según trascendió, la mujer también había intentado que una pastora ingresara al sector donde estaba internada.
Las imágenes muestran el momento en que la joven entra a la recepción y, sin mediar palabra, toma del cabello a la empleada que se encontraba de guardia.
La situación escaló rápidamente: comenzó a golpearla de forma reiterada en el rostro mientras la víctima pedía auxilio desesperadamente. “¡No me pegues!”, se la escucha gritar.
Dos personas que estaban en el hospital advirtieron la violenta escena e intervinieron para separarlas. Sin embargo, la agresora no se calmó: mientras la trabajadora era asistida por médicos, tomó su celular y lo arrojó con fuerza contra el piso en reiteradas ocasiones, destruyéndolo.
Minutos después, un móvil policial llegó al lugar y trasladó a ambas mujeres por separado a la comisaría cuarta. La causa quedó en manos de la UFI N°11 de Quilmes, que la caratuló como “lesiones y daños”.
El episodio generó conmoción entre el personal de salud y reavivó el debate sobre las condiciones de seguridad en los hospitales y la atención de pacientes con crisis emocionales.
Fuente: contextodetucuman.com