Miles de pequeños cuadrados de lana tejidos al crochet cubrieron este sábado las mesas del hotel NH Cordillera. A simple vista parecían piezas sueltas, cada una con sus colores, diseños y texturas. Pero detrás de cada una había horas de trabajo y una historia compartida.
Tejer en comunidad: "Entretejidos de Amor" donará más de 300 mantas a personas en situación de calle
Ale Ortega, conductor de "Tardes de Remate", contó acerca del evento que reunió cerca de 120 tejedoras que unieron más de 10.000 cuadraditos de lana

120 tejedoras y tejedores se reunieron este sàbado a coser cuadraditos de lana para armar mantas que serán entretgadas a personas en situación de calle. Foto: Cristian Lozano / Diario UNO.
La cuarta edición de "Entretejidos de Amor" volvió a reunir a tejedoras y tejedores de distintos puntos de Mendoza para convertir esos cuadrados tejidos, conocidos como grannys, en mantas destinadas a personas en situación de calle. La iniciativa nació en el programa Tardes de Remate, de Canal 7, impulsada por Alejandro Ortega y Gili Ferrer, y con los años fue creciendo hasta transformarse en una verdadera red solidaria.
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Una red que se teje durante todo el año
Aunque el encuentro se realiza en una sola jornada, el trabajo comienza mucho antes. Los cuadraditos llegan desde distintos rincones de la provincia, elaborados por personas que tejen en sus casas, en talleres, en plazas o en uniones vecinales.
María Inés Altamira, una de las profesoras de tejido que participa de la propuesta, contó que cada vez son más los grupos que se organizan para aportar su producción a la campaña.
En esta edición también se sumó la conductora Gisela Campos junto a su programa "Gise y Vos". A través de una convocatoria a las reinas de la Vendimia departamentales, lograron que cada una promoviera la iniciativa en su lugar de origen y acercara nuevos grupos de tejedoras y tejedores.
Mucho más que hacer una manta
Para Alejandro Ortega, el tejido ocupa un lugar importante en la vida cotidiana. Lo describe como una actividad que ayuda a concentrarse, bajar el ritmo y enfocar la atención.
No es casual que muchas personas lo incorporen como un hábito para relajarse o atravesar momentos de estrés. Como ocurre con otras actividades artísticas y manuales, el tejido combina creatividad, paciencia y movimiento.
Durante la jornada incluso participó la kinesióloga Andrea Melendi, quien compartió ejercicios y recomendaciones para evitar contracturas y molestias físicas entre quienes pasaron varias horas cosiendo y uniendo piezas.
Cuando los pequeños aportes se vuelven colectivos
El hotel NH Cordillera cedió tres salones para el encuentro y ofreció el desayuno a los participantes. También colaboró Ortega Lanas, que aporta parte de la materia prima necesaria para el proyecto, aunque los organizadores invitan a quienes participan a sumar sus propios materiales cuando es posible.
Las mantas serán entregadas a Patio Callejero, organización que desde hace años acompaña a personas en situación de calle. "Ellos conocen a la gente que las necesita", explicó Ortega al referirse al destino de las donaciones.
Quizás por eso la imagen más representativa de la jornada no sea la de una manta terminada, sino la de cientos de manos tejiendo juntas para unir miles de piezas distintas. Un trabajo paciente, silencioso y colectivo que terminará convirtiéndose en abrigo cuando más haga falta.