Un importante geriadtrico incendiado registrado este miércoles en el barrio Nuevo Horizonte, en la ciudad de Santa Fe, destapó un escenario de extrema precariedad e indignidad. El siniestro se produjo en una propiedad que funcionaba ilegalmente como hogar de tránsito para adultos mayores y personas con discapacidad, donde los residentes permanecían encerrados, hacinados y desnutridos. El operativo policial motivó la detención de un empleado y el rescate de las víctimas, quienes vivían bajo un régimen de presunta retención ilegítima y despojo financiero.
"Prendí fuego para llamar la atención, hacía cuatro días que no comíamos": el drama de un geriátrico clandestino en Santa Fe
Un incendio intencional provocado por uno de los residentes permitió descubrir una trama de hacinamiento, desnutrición y estafas en una vivienda no habilitada del barrio Nuevo Horizonte. Las víctimas pagaban hasta 300.000 pesos mensuales, pero les retenían las tarjetas y las pertenencias.
Incendio por desesperación: "No nos alimentaban hacía cuatro días"
La emergencia se desencadenó cuando la intervención de los bomberos y la policía reveló que el fuego sobre un colchón no había sido un accidente. Un residente identificado como Héctor se atribuyó la autoría de las llamas y justificó su accionar como un recurso desesperado para ser escuchados. "Prendí fuego para llamar la atención, no nos alimentaban hacía cuatro días", explicó.
En declaraciones a la prensa local, el hombre detalló el engaño previo a su llegada al establecimiento clandestino: "Me dijeron que acá iba a estar bien, que no me iba a faltar nada, que iba a comer bien y me iban a atender. Fue todo al revés".
Las pericias en el interior de la finca mostraron habitaciones abarrotadas con múltiples camas acopladas, escasez de mobiliario básico, desorden y falta total de condiciones de higiene y seguridad.
Despojo económico y testimonios del encierro
Los testimonios recogidos en el lugar confirmaron que la mayoría de los abuelos abonaba una cuota mensual cercana a los 300.000 pesos. Sin embargo, la administración informal del lugar se apropiaba de los plásticos de cobro para gestionar las jubilaciones y pensiones sin rendir cuentas. "Me sacaron la tarjeta y el encargado retiraba el dinero", denunció Miguel Ángel, un adulto mayor derivado a la vivienda tras haber estado internado por neumonía en el Hospital Sayago.
La situación de aislamiento quedó reflejada de forma drástica en el relato de Luis César Arriola, de 80 años y exchofer de colectivos, quien permaneció dos años en la propiedad sin acceso a su documentación ni posibilidad de salir a la calle. "Me tienen secuestrado. Hace cuatro días que no comemos. No hay azúcar, no hay yerba, no hay pan, no hay nada", aseveró el jubilado.
Arriola expuso además haber sido víctima de malos tratos sistemáticos por parte de la encargada del lugar: "Estoy a merced de ellos. No toco un peso argentino ni moneda de ningún lado hace un par de años". La precariedad era tal que, según el testimonio de vecinos de la zona, una ciudadana solía prestarle dinero a uno de los cuidadores para que pudiera comprar víveres básicos para los abuelos.
Actuación de la PDI, un detenido y el traslado de las víctimas
A raíz del hecho, la Policía de Investigaciones (PDI) efectivizó la detención de un hombre encargado de tareas de cuidado en la finca, mientras la Justicia penal instruye actuaciones para determinar las responsabilidades por la explotación clandestina, la retención de documentación y el abandono de persona.
Posteriormente, personal de la Dirección de Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe coordinó la evacuación de seis de los siete alojados. Las víctimas fueron derivadas a la Casa Beata Clara Bosatta, un establecimiento habilitado situado en la Avenida Blas Parera al 7700, donde recibieron asistencia médica, contención psicológica y alimento tras ser rescatadas del predio.
En pocas palabras
- Incendio intencional: Desesperado acto para denunciar hacinamiento y falta de comida en geriátrico.
- Abusos detectados: Víctimas pagaban $300.000 mensuales y sufrían retención de pertenencias y dinero.
- Rescate y detención: Policía liberó a residentes y detuvo a un empleado del lugar clandestino.



