Poco a poco la vida quiere imponerse al encierro y la muerte que trajo la pandemia de coronavirus. Las actividades van retornando tímidamente, y entre las últimas aparecen las actividades culturales como el teatro. Mendoza tiene una figura entrañable que engalana las tablas -y hasta los pisos de tierra- con sus obras, sus actuaciones, y a veces hasta sólo con su presencia: el Flaco Ernesto Suárez. Hace una semana pudo volver a la actuación, y su obra Lágrimas y Risas fue la encargada de reabrir el teatro Independencia. Muchos quedaron afuera, debido a la limitación de público para evitar aglomeración, pero el Flaco ya tiene preparada otra fiesta para ellos.
Teatro: La emoción del Flaco Suárez en su retorno

Tras el largo encierro impuesto por la cuarentena del coronavirus, Ernesto Suárez volvió a la actividad, reabrió el teatro Independencia, y reestableció su comunión con el público que lo ama.

Los mendocinos pudieron disfrutar "de tu querida presencia", como dice la canción Hasta Siempre, Comandante, del cubano Carlos Puebla. El Flaco Suárez conmovió al Independencia con su unipersonal Lágrimas y risas.
Medidas de distanciamiento mediante, el Flaco Suárez actuó "a sala llena" en la reapertura del teatro Independencia y emocionó y se emocionó en este retorno.
“Fue algo muy emocionante el retorno, especialmente para mí, que hace años que trabajo todos los viernes y sábados en distintos lugares, y hasta los domingos, en otros lados, que no salen en la prensa porque son barrios. De eso, a no poder hacer nada, y volver, fue algo fuerte, especialmente por ser el teatro Independencia, con mucha gente –lleno en la capacidad que se dispuso por protocolo- . Sé que hubo mucha gente que se quedó afuera, una lástima, no consiguieron entrada", expresó el viejo maestro de las tablas argentinas, y mendocinas.
Fiel a su estilo festivo, y para romper con la solemnidad de la situación, disparó: "Fue muy raro ver a todos con barbijo, era obligación, parecían todos asaltantes (risas)".
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"Al final la gente estuvo muy emocionada, aplaudió de pie, y yo me emocioné mucho. Los lagrimones se me corrieron, y espero que siga así y no pase como en Europa, donde volvieron a cerrar todo. La gente se desmadra y hace cualquier cosa, cree que terminó esta peste, y en realidad no se sabe cuándo terminará", reflexionó Suárez.
Una vida de lágrimas y risas
"La obra Lágrimas y Risas la escribí yo hace mucho, es algo autobiográfico, y la presenté en el teatro Mendoza hace como 15 años y donde hablo del exilio con mucho humor, además de mi trayectoria, mezclando tragedia con comedia", dijo Ernesto, para agregar: "Es un trabajo muy lindo que he hecho a lo largo de toda América ya, y hasta en España. No sé porqué eligieron mi obra para la reapertura. Tal vez sea porque se llama Lágrimas y Risas, y es así cómo estamos, encima ahora que se nos murió el Diego. Otra vez a llorar".
Las lágrimas por Maradona
El tema estaba flotando en el ambiente, como un manto triste, y durante la entrevista, no podía faltar la contracara a la felicidad por la reapertura del teatro, el duelo por la muerte del ídolo del fútbol mundial, Diego Maradona, y el Flaco lo tiró en la mesa con naturalidad, como todo lo que hace. "Lo sentí mucho a lo de Maradona, como futbolero, ya que yo jugué al fútbol hasta los 70 años, y me encanta. El Diego me parece fue el mejor que hemos tenido, en muchos sentidos. Ahí estoy leyendo cosas que le mandan del todo el mundo; de Cuba, Venezuela, España. Vi un programa español sobre él de una hora y media", comentó asombrado.
También Suárez destacó un de los rasgos más sobresalientes de la figura, más allá del ámbito futbolístico: "Maradona, con la fama que tenía, fue capaz de plantarse y decir cuatro verdades, y no como otros que fueron obsecuentes con el poder. Nunca se olvidó de su origen", dijo con respeto.
Vuelve en diciembre y con una primicia
Ya pensando en lo que vendrá, el querido artista mendocino habló de la magia que tiene la expresión artística que es parte de su vida, o tal vez "su vida". "El teatro es algo hermoso, y hay mucha gente que ama el teatro. No es como el cine, donde uno está sentado y las cosas pasan. En el teatro cada noche es distinta, porque el actor sale siempre con una distinta carga emocional. Hay gente que llega a ver 4 o 5 veces la misma obra si le gustó", comentó el autor, actor y docente.
Para aquellos que no pudieron acompañarlo en el Independencia, les hizo una invitación y tiró una primicia: "Vuelvo a actuar el 5 de diciembre en el teatro Mendoza, donde voy a hacer otra obra. Se llama Asilo VIP, donde debuto como cantor de tangos", disparó, para continuar con más detalles: "Ahí voy a cantar acompañado por un guitarrista muy bueno que se llama Marcelo Sánchez".
"Asilo VIP es una tomada de pelo a lo que son los asilos del Estado, donde se han muerto todos y quedo yo sólo. Es una obra mía", indicó el Maestro Suárez, para concluir.