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Síndrome de Down: la historia de Anne, la adorada hija de Charles de Gaulle

Anne, la tercera hija de Charles de Gaulle tenía síndrome de Down y es una figura muy importante en la lucha por los derechos de las personas con discapacidad

En los libros de historia, Charles de Gaulle siempre es catalogado como una figura imponente que desafió al nazismo y reconstruyó una nación desde sus cenizas. Pocos saben que su hija Anne era su debilidad.

La pequeña fue su tercera hija, y nació en 1928 con síndrome de Down. La niña nació en la ciudad alemana de Tréveris, donde estaba destinado su padre como comandante de batallón en el 19.º Regimiento de Cazadores a Pie. En aquella, la medicina y la sociedad solían ocultar o institucionalizar a los niños con esta condición.

Desde el nacimiento de Anne, Charles y su esposa Yvonne decidieron que ella nunca sería apartada. Al contrario, se convirtió en el centro de la familia. El General se transformaba en su presencia. Se dice que era la única persona ante la cual de Gaulle bailaba, cantaba canciones infantiles y jugaba en el suelo, rompiendo toda formalidad.

En las cartas y diarios del militar, se refería a ella como "mi alegría". Solía decir que la presencia de Anne lo ayudaba a mantener los pies en la tierra y a recordar por qué luchaba: por un mundo donde incluso los más vulnerables tuvieran un lugar.

Se dice que, en momentos de extrema presión política, el General simplemente se retiraba a caminar de la mano con Anne por los jardines de su residencia en Colombey-les-Deux-Églises. Ese silencio compartido era su combustible para seguir adelante.

El legado: la Fundación Anne de Gaulle

Anne falleció de neumonía en 1948, cuando tenía tan solo 20 años, y lo hizo en brazos de su padre. Tras su muerte, el dolor del General fue profundo. En el cementerio, de Gaulle tomó la mano de su esposa y pronunció una frase que quedó grabada en la historia familiar: "Ahora, ella es como los demás".

El matrimonio fundó la Fundación Anne de Gaulle, una institución pionera dedicada a acoger a jóvenes con discapacidad intelectual sin recursos. En la actualidad, la fundación sigue operativa, y además el nombre de Anne incluso denomina a una terminal del aeropuerto Charles de Gaulle en París.

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