Muchas veces terminan en la basura sin pensarlo, pero cuando los granos de maíz quedan entre el pochoclo sin cocinarse, esconden usos prácticos dentro del reciclaje. Entre sus miles de usos, este residuo natural puede transformarse en un verdadero aliado de la cocina.
Cuando vamos a comprar o cocinamos no tenemos en cuenta que algunas cosas que desechamos pueden ser usadas nuevamente. A veces requiere práctica acordarse, pero es bueno saber que todo puede reutilizarse siempre y cuando sea útil y seguro.
En este sentido, los pochoclos son ideales para cualquier momento del día. Dulce para los niños, como postre, snack saludable, para ver una película e incluso salados y en miles de otras formas. Por eso, si en tu casa son de comer pochoclo podrás enterarte que antes de tirar el grano que queda sin cocinarse o sin explotar en la pochoclera son un tesoro que pocos conocen.
Si hiciste pochoclos y quedaron granos sin explotar no los tires, son un tesoro: para qué sirven
Muchas personas creen que el maíz pisingallo solo sirve para hacer unos ricos pochoclos, pero cuando se cocinan y no se terminan de explotar todos los granos, quedan algunos duros y poco comestibles. Lo bueno es que pueden volver a utilizarse, así que dale una nueva oportunidad a esos granos de palomitas de maíz que quedaron sin explotar, con este práctico truco.
Primero, selecciona de los pochoclos que hiciste, los granos que no reventaron. Luego guárdalos en un recipiente de vidrio hermético con un poco de agua. Consérvalos en un lugar fresco durante dos días agitándolos regularmente por día hasta que absorban la humedad misma del agua.
Este truco hace que el grano de maíz se hidrate nuevamente y les dé una nueva oportunidad para reventar y convertirse en pochoclo. El maíz pisingallo explota cuando el calor hace que el agua interna se convierta en vapor, creando presión hasta que la cáscara revienta. Cuanta más humedad interna tenga el grano, mejor será la explosión y más grande y tierno el resultado.






