La coach de crianza consciente Reem Raouda, tras estudiar más de 200 relaciones entre padres e hijos, publicó en un artículo en CNBC en el cual identifica los hábitos que distinguen a los padres que desarrollan exitosamente las capacidades emocionales de sus hijos. Es muy necesario que los niños de hoy en día tengan un cuidado emocional mayor.
En el mundo actual, donde la educación tiende a enfocarse en calificaciones y actividades extracurriculares, Raouda, creadora de BOUND y experta en coaching parental, en el artículo de CNBC ha identificado que la inteligencia emocional sigue siendo una habilidad frecuentemente descuidada, pese a su importancia para formar adultos resilientes y empáticos.
El poder del silencio y la autenticidad emocional
Reem Raouda es coach certificada en crianza consciente, madre y creadora de Power Struggles No More , un curso transformador que ayuda a los padres a poner fin a las batallas diarias y a generar seguridad emocional y cooperación con sus hijos.
En el artículo de CNBC se comenta que educar a un niño en el mundo acelerado y orientado a los logros de hoy no es tarea fácil. Si bien muchos padres se centran en las calificaciones y las actividades extracurriculares, una de las habilidades más descuidadas es la inteligencia emocional .
La investigación revela que los padres exitosos en este aspecto comprenden el valor del silencio, ofreciendo a sus hijos espacio para procesar emociones sin intervención verbal inmediata. Además, modelan la expresión emocional nombrando sus propios sentimientos y no dudan en disculparse cuando cometen errores, demostrando que la vulnerabilidad es una fortaleza.
Respeto y autonomía emocional
En el artículo de CNBC explica que los padres rompen con convenciones tradicionales al no forzar fórmulas de cortesía como "por favor" o "gracias", confiando en que sus hijos las adoptarán naturalmente mediante el ejemplo.
También se caracterizan por tomar en serio las preocupaciones de sus hijos, independientemente de su magnitud, y evitan ofrecer soluciones inmediatas, permitiéndoles desarrollar su capacidad de resolución de problemas.
Raouda enfatiza que la clave está en construir relaciones basadas en el respeto y la confianza, donde los niños se sientan seguros y valorados. Su investigación destaca además la importancia de permitir el aburrimiento, visto como una oportunidad para desarrollar la creatividad y la autorregulación, en lugar de recurrir constantemente a pantallas u otras formas de entretenimiento externo.





