Datos históricos

Se inyectó veneno de serpiente durante décadas y salvó la vida de 21 personas con su sangre

Bill Haast fue el hombre de Florida que intentó extraer milagros médicos de serpientes venenosas. Esta es su historia

El hombre que se inyectaba veneno de serpientes para salvar vidas

En 1967 una emergencia trasladó a un hombre en avión militar y helicóptero hacia Venezuela para intentar salvar a un niño de cinco años mordido por una serpiente coral. Este hombre no era médico, pero su sangre tenía anticuerpos capaces de neutralizar las toxinas. ¿Cómo es posible? Pues se inyectó por años el veneno de serpientes.

Bill Haast creía que el veneno de serpiente cura de todo, desde uñas encarnadas hasta caspa.

Bill Haast siempre mostró fascinación por las serpientes y cuando a los doce, la mordedura de una serpiente venenosa lo llevó al hospital durante una semana, abandonó sus estudios y trabajó en espectáculos ambulantes donde aprendió a manipular serpientes.

En 1947 comenzó a funcionar el Miami Serpentarium, un establecimiento que combinaba exhibiciones de reptiles con la producción de veneno para investigación científica. El espectáculo consistía en observar a Haast vestido con una bata blanca mientras sujetaba cuidadosamente la cabeza del animal y hacía que sus colmillos liberaran pequeñas cantidades de veneno sobre un recipiente de vidrio cubierto por una membrana.

El veneno obtenido se enviaba a laboratorios que lo utilizaban para desarrollar antivenenos y estudiar sus posibles aplicaciones médicas. Pero él tenía otro proyecto: experimentar sobre sí mismo para desarrollar una respuesta inmunitaria que lo protegiera frente a determinadas mordeduras.

Haast infectándose el veneno y en su propiedad en Florida año 1996.

Su organismo llegó a desarrollar anticuerpos frente a varios venenos, pero eso no lo convirtió en una persona invulnerable. Con el paso de las décadas sobrevivió a más de 170 accidentes con serpientes venenosas. Algunas lesiones le dejaron daños permanentes en las manos, pero su sangre había adquirido una utilidad inesperada.

Los anticuerpos que desarolló permitieron utilizar su sangre para tratar a personas que habían sufrido mordeduras graves. Según los registros Haast donó sangre para ayudar a 21 pacientes y todos sobrevivieron. En 2006, cuando tenía 95 años, declaró que podría convertirse en un ejemplo de los beneficios del veneno si conseguía cumplir cien años.

Se volvió inmune y vivió hasta los 100 años

El 30 de diciembre de 2010 alcanzó esa edad y aunque murió al año siguiente, dedicó más de seis décadas a trabajar con serpientes para que su sangre se usara en transfusiones de emergencia.

En pocas palabras

  • Bill Haast: experimentó por décadas inyectándose veneno de serpientes.
  • Medicina alternativa: su sangre, con anticuerpos, salvó la vida de 21 personas.
  • Legado: dedicó su vida a las serpientes, logrando vivir hasta los 100 años.
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados