Ambiente

Sacaron 486.000 conejos de una isla y recuperaron uno de los ecosistemas más valiosos del planeta

La erradicación de 486.000 conejos en la isla Macquarie demuestra la capacidad de un ecosistema para sanar luego de décadas de degradación.

En un mapa mundial, la isla Macquarie es apenas un pequeño punto perdido en el océano Austral. Para los ecologistas, sin embargo, representa mucho más, es uno de los ejemplos más destacados de cómo un ecosistema puede recuperarse después de décadas de degradación causada por especies introducidas.

La historia comenzó en 1878, cuando cazadores de focas llevaron conejos a la isla como fuente de alimento. Sin depredadores naturales que controlaran su población, los animales se reprodujeron rápidamente y comenzaron a consumir grandes cantidades de vegetación nativa, entre ellas las características megahierbas y los pastizales de tussock.

La isla que Australia logró recuperar tras décadas de una invasión que destruyó su ecosistema

Para intentar controlar a los conejos y las ratas, posteriormente se introdujeron gatos. Sin embargo, los felinos encontraron una presa más fácil. Las aves marinas nativas, que no estaban preparadas para enfrentar a estos nuevos depredadores. Con el tiempo, los gatos se convirtieron en una amenaza para numerosas especies de aves y, en 2000, fueron finalmente erradicados de la isla.

Pero la eliminación de los gatos en la isla generó un nuevo problema. Sin su principal depredador, la población de conejos volvió a crecer de manera descontrolada. Los animales arrasaron con la vegetación y dejaron grandes extensiones de suelo expuestas. Las intensas lluvias subantárticas hicieron el resto, la erosión provocó importantes deslizamientos de tierra que afectaron las zonas de reproducción de pingüinos y aves marinas.

¿Cómo Australia terminó con esto animales?

Ante la gravedad de la situación, el Gobierno de Australia destinó cerca de 25 millones de dólares a un ambicioso programa de erradicación que combinó distintas estrategias. En 2011 se utilizó el calicivirus, un virus específico de los conejos, que permitió reducir considerablemente la población.

Luego llegó una operación a gran escala desde el aire. Durante el invierno, helicópteros distribuyeron cebos envenenados por distintos sectores de la isla, aprovechando una época en la que muchas aves migratorias se encontraban fuera del territorio. La estrategia también permitió eliminar ratas y ratones, otras dos especies invasoras que afectaban al ecosistema.

La etapa final estuvo a cargo de equipos especializados de cazadores y perros entrenados para localizar los últimos ejemplares. Los animales recorrieron a pie sectores de difícil acceso y utilizaron perros capaces de detectar conejos escondidos en madrigueras bajo las condiciones extremas de la isla. Uno de ellos, llamado Wags, tuvo un papel clave al localizar a los últimos conejos conocidos.

En pocas palabras

  • Erradicación masiva: Se removieron 486.000 conejos de la Isla Macquarie para restaurar su vegetación nativa.
  • Amenaza histórica: Especies introducidas como conejos y gatos degradaron el ecosistema austral durante décadas.
  • Recuperación: Programas de erradicación con virus, cebos y perros especializados lograron salvar el frágil ambiente de la isla.
Resumen generado por Thinkindot AI

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