El proyecto de ley que regula los jardines maternales privados en Mendoza volvió al Senado en segunda revisión. La iniciativa apunta a que la Dirección General de Escuelas (DGE) asuma el control pedagógico de estos espacios, que reciben a bebés y niños de entre 45 días y 3 años y que hasta ahora venían funcionando con normas dispersas.
Regulación de jardines maternales en Mendoza: exigirán que un adulto pueda cuidar hasta 5 bebés
Si el proyecto se convierte en ley se tendrá en cuenta que el jardín maternal tenga 1 adulto cada 8 niños de un año y un adulto cada 12 niños de 2 y 3 años

Si el proyecto se convierte en ley, la DGE regulará los jardines manternales exigiendo limitar la cantidad de niños por cada adulto responsable.
El regreso a la Cámara Alta desde Diputados se explica por una serie de cambios técnicos que introdujeron los diputados. Por un lado, endurecieron los requisitos de formación para el personal. Por otro, fijaron pautas más claras sobre cómo deben funcionar estos jardines.
En el fondo, lo que se busca es que queden integrados al sistema de Gestión Educativa Integral (GEI), de modo que se pueda seguir la trayectoria educativa desde los primeros años.
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Nuevos topes: cuántos niños habrá por sala
Uno de los puntos más importantes del proyecto de ley es la cantidad de chicos por adulto en cada sala, que ahora queda definida según la edad. En la sala de lactantes (hasta 12 meses) deberá haber un adulto cada cinco niños. En la de 1 año, uno cada ocho. Y en las salas de 2 y 3 años, uno cada 12.
Además, se suma la figura de un auxiliar itinerante cada 3 salas, que va a colaborar con tareas de higiene y alimentación. La idea es reforzar el cuidado cotidiano, sobre todo en los momentos más demandantes.
Más requisitos y control pedagógico de la DGE
La ley también pone el foco en quiénes están a cargo de los niños. Los directores deberán tener título de Nivel Inicial o una formación afín, mientras que el personal de sala tendrá que acreditar capacitaciones específicas, como neurodesarrollo, apego seguro y detección temprana de posibles dificultades.
Al mismo tiempo, se establece que el control pedagógico quedará exclusivamente en manos de la DGE. En cambio, los municipios seguirán a cargo de la habilitación comercial y las condiciones edilicias.
Un registro público para las familias
Por último, se creará un Registro Único de Jardines Maternales, que será público y gratuito en la web de la DGE. La idea es que las familias puedan consultar fácilmente si un establecimiento está habilitado.
Además, cada lugar deberá exhibir en su frente el número de inscripción oficial. Los jardines maternales que ya están funcionando van a tener 6 meses para adaptarse a las nuevas exigencias, una vez que el Senado termine de aprobar los cambios.