Una colección de películas en 35 milímetros que permanecía en una antigua cava de Chacras de Coria pasará a formar parte de la Filmoteca Buenos Aires, luego de que el crítico, investigador y coleccionista de cine Fernando Martín Peña la comprara para su proyecto de conservación de filmes.
Recuperaron una colección de películas antiguas de una cava de la familia Rutini en Chacras de Coria
Las latas estaban en una casona y fueron compradas por Fernando Martín Peña, un reconocido coleccionista porteño, para Filmoteca Buenos Aires

Fernando Martín Peña, un coleccionista de películas que recuperó una colección de latas de filmes que se encontraban en una cava de la familia Rutini.
La noticia fue anunciada por el propio Peña a través de sus redes sociales, donde relató el operativo que implicó trasladar decenas de latas de película desde Mendoza hasta Buenos Aires.
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El material pertenecía a Marcelo Rutini y ahora comenzará un largo proceso de identificación, catalogación y revisión antes de poder ser proyectado.
De una cava mendocina a la Filmoteca
Según contó Peña, la posibilidad de adquirir la colección surgió a partir de un dato que recibió Sofía Elizalde de una alumna. A partir de esa información reunieron el dinero necesario para concretar la compra y viajaron a Mendoza para retirar las películas, que estaban almacenadas en una antigua cava de Chacras de Coria.
El traslado requirió contratar un flete de gran porte para mover las decenas de latas hasta la sede de la Filmoteca Buenos Aires, donde fueron descargadas con la ayuda de colaboradores y voluntarios.
El vendedor fue Marcelo Rutini, integrante de la tradicional familia bodeguera mendocina, propietario de la colección que permanecía guardada en ese lugar.
Un trabajo que recién empieza
La llegada del material a la filmoteca marca apenas el comienzo del trabajo. Peña explicó que la mayoría de las latas tiene los títulos borrados, por lo que será necesario abrirlas e identificar una por una para determinar a qué película pertenece cada rollo.
Después vendrá la tarea de comprobar si las copias están completas, catalogarlas, revisar su estado de conservación y, finalmente, ponerlas nuevamente en circulación mediante proyecciones.
Aunque todavía no se conoce con precisión el contenido total de la colección, su incorporación a la filmoteca garantiza que el material será preservado y estudiado, con el objetivo de recuperar y difundir un patrimonio cinematográfico que hasta ahora permanecía fuera de los circuitos de conservación especializados.