Rafael Escot es uno de los tantos jueces mendocinos que trabaja desde su casa por la pandemia de coronavirus.
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Apenas le suena el celular el usía se ajusta los anteojos recetados y se aparta de la cocina encendida. Entonces atiende la llamada de Diario UNO, que lo sorprendió cocinando: ciervo (cazado por él mismo) a la olla.
El penalista cocina para los suyos una vez a la semana. Es parte de su nueva normalidad. Sus días transcurren entre audiencias que se desarrollan vía Skype, lectura de expedientes, códigos y jurisprudencia.
Las prácticas de tiro deberán seguir esperando. Como los safaris de caza mayor, de los que participa hace décadas.
Trabajar lejos del despacho es todo un desafío para Rafael Escot porque tiene 58 años y ha pasado los últimos 34 en los tribunales provinciales en distintas funciones. Fiscal correccional, fiscal instructor, fiscal de Cámara interino y juez de sentencia.
Escot ha dictado sentencia en casos criminales importantes, de alto vuelo mediático: Alejandro Amitrano y Johana Chacón, entre otros.
La historia reciente indica que en 2019 fue el juez técnico del primer juicio por jurado popular de Mendoza.
El futuro inminente, de acuerdo a lo programado por los autoridades, lo tendrá como integrante del tribunal que llevará adelante el segundo juicio oral y no público por los abusos sexuales en el Instituto Próvolo de Luján.
-¿Cómo se lleva con esto de interactuar con los judiciables y los abogados a través de las plataformas tecnológicas y no en persona como siempre lo hizo?
-Antes de los cambios impuestos por la ley 9040 (el nuevo Código Procesal Penal de Mendoza) ya me había acostumbrado a oralizar los fundamentos de las sentencias, por eso, para mí, hacer los debates o participar en audiencias de apelación vía remota no cambia mucho mi forma de trabajar: ya tenía ese ejercicio de exponer.
-¿Cuáles son las dificultades?
-La dificultad se presenta cuando hay prueba instrumental por revisar y analizar, cuando en el expediente hay peritajes, historias clínicas. Al principio de la cuarentena este punto se complicaba porque nos enviaban esos documentos parcialmente. Se presentaban defectos en el escaneado pero los resolvíamos haciendo cuarto intermedio para pedir la documentación completa a fines de analizarla. Aunque esas postergaciones dilataban los plazos previstos inicialmente para desarrollar los juicios.



