ver más
¡Tomá nota!

Qué hay que desayunar para proteger el cerebro y vivir más, según una experta de la Universidad de Alabama

La especialista explica cómo diseñar la primera comida del día para combatir la inflamación del organismo, mejorar la memoria y cuidar los músculos

Editado por Gonzalo Ponce
ponce.gonzalo@diariouno.com.ar

El desayuno ha sido catalogado históricamente como la comida más importante del día, y aunque en los últimos años surgieron debates sobre su necesidad, la ciencia vuelve a inclinar la balanza a su favor.

Diversas investigaciones sugieren que desayunar de forma regular y con los nutrientes adecuados es fundamental para alcanzar un envejecimiento saludable, optimizar las funciones cognitivas y proteger el corazón. Sin embargo, el secreto no radica en el simple hecho de comer apenas nos levantamos, sino en la selección crítica de los alimentos.

Desayuno

Para comprender este impacto en la longevidad, la doctora Caroline Cohen, dietista clínica y profesora de Medicina Familiar y Comunitaria en la Universidad de Alabama en Birmingham, aportó una mirada científica y destacó los beneficios de la dieta MIND -un modelo que fusiona la alimentación Mediterránea y la dieta DASH-. Este esquema está diseñado específicamente para prevenir el deterioro cognitivo y reducir la pérdida de memoria en la tercera edad.

Según explica Cohen, la clave no requiere de recetas sofisticadas ni productos costosos, sino de incorporar alimentos densos en nutrientes, persiguiendo dos grandes objetivos biológicos: mantener la masa muscular y desinflamar el organismo.

Los alimentos esenciales para el cerebro y el músculo

De acuerdo con las recomendaciones de la especialista, existen tres componentes que no deberían faltar a primera hora de la mañana:

  • Frutos rojos y nueces: pilares de la dieta MIND. Los frutos rojos (como arándanos o frutillas) aportan flavonoides, potentes antioxidantes que mejoran el flujo sanguíneo hacia el cerebro e inhiben la pérdida de memoria. Por su parte, las nueces son ricas en ácido alfa-linolénico (ALA), un omega-3 que ayuda directamente a reducir los niveles de inflamación.
  • Proteínas de alta calidad: consumir suficiente proteína a la mañana es vital para preservar la estructura muscular a medida que se envejece. Cohen sugiere optar por fuentes naturales y accesibles como el yogur o los huevos.
  • Vehículos para vegetales: la doctora aconseja utilizar el huevo como base para incorporar espinaca, o bien sumar verduras de sabor suave (como zucchini, espinaca o coliflor rallada congelada) en licuados mezclados con frutas, logrando un perfil más dulce y agradable al paladar.

El mito de los productos "altos en proteína" y la variedad

Uno de los puntos en los que la experta hace mayor énfasis es en desarmar la moda actual de añadirle proteínas artificiales a todos los alimentos empaquetados. Cohen advierte que existe la falsa creencia de que un producto ultraprocesado y poco saludable se convierte en un aliado para la longevidad solo por tener marketing proteico, como ocurre con ciertos cereales industriales cargados de azúcar. Asimismo, desconseja los batidos exagerados con 80 gramos de suplemento en polvo, señalando que una porción moderada de 20 gramos es más que suficiente para el requerimiento matutino.

Desayuno 3

Respecto a la necesidad de variar el menú diariamente, la especialista derriba otro mito al asegurar que la monotonía no es un problema si el plato es saludable. Si intentar cambiar de receta todas las mañanas genera estrés o falta de tiempo -lo que suele terminar en saltearse la comida o caer en un puesto de fast food-, es preferible mantener la rutina fija.

Para quienes buscan un poco de dinamismo sin complicar la logística, la doctora sugiere hacer pequeños reemplazos: si habitualmente se come una tostada con manteca de maní y una banana, se puede cambiar la fruta por un puñado de arándanos, o sustituir la tostada de trigo integral por una taza de avena, garantizando así fibra y energía de alta calidad.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados