Siempre que cocinamos con este producto y nos sobra un poco, aparece la duda: ¿podemos guardar la levadura fresca en el freezer? Para no descartar la levadura sobrante, mandarla al freezer podría ser una buena opción.
La levadura es un hongo microscópico unicelular, vivo y que se activa frente a ciertos factores, generando una especie de efervescencia o fermentación que libera burbujas y leuda los alimentos.
La levadura, básicamente, transforma los azúcares y carbohidratos que le proporcionamos en dióxido de carbono y alcohol por medio de un proceso químico de fermentación.
¿Se puede mandar al freezer la levadura para conservarla más tiempo?
Antes de guardar cualquier alimento en el freezer, hay una cosa que tenemos que tener bien clara y es que el freezer no mata microorganismos, no esteriliza, pasteuriza ni desinfecta.
Lo que hace el freezer y por lo cual se detiene el desarrollo microbiano o descomposición de los alimentos, es mantenerlos en estado latente hasta su descongelación.
La levadura fresca se puede congelar para evitar que se ponga fea y para tenerla siempre a mano cuando necesitamos cocinar algún panificado.
La levadura se puede guardar en el freezer, pero considerando algunas cuestiones previas. Para que no se ponga fea en el freezer y se pueda usar al descongelarla, conviene envolverla en una bolsa de congelación hermética con cierre.
Coloca en la bolsa de la levadura una pequeña cinta de papel con la fecha de congelación para saber qué tan antigua es. La bolsa es importante para que la levadura no se llene de humedad, hongos y olor en el freezer.
La forma más segura de descongelar la levadura después de muchos días en el freezer es bajarla del congelador a la heladera la noche anterior y colocarla en un vasito para que caiga el agua de descongelación. Esta levadura puede estar hasta 6 meses en el freezer.
¿En qué casos hay que descartar la levadura?
Cuando la levadura fresca presenta manchas negras, grises u oscuras, no hay que consumirla. Si tiene olor agrio o a vinagre, es porque está vencida.
Si este alimento se pone muy duro o seco y pierde la frescura, también hay que descartarlo. Ten en cuenta que la levadura en la heladera no dura más de 3 semanas.
La levadura seca o en sobre dura un poco más que la fresca. Este producto pierde fuerza si está mal cerrada o se expone a la humedad. Puedes realizar una prueba con agua tibia y azúcar para activar la levadura y ver si está viva.





