Costumbres argentinas

¿Por qué los argentinos comen picada de fiambre durante los partidos de fútbol?

En las juntadas donde hay partidos de fútbol de por medio, la picada de fiambre no falta. Te contamos por qué los argentinos tenemos este hábito gastronómico

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Comer una buena picada con jamón, queso, salame, mortadela, papas fritas y pan es una costumbre que Argentina fue adquiriendo hace muchos años. Ahora que estamos en época mundialista, miles de argentinos son los que eligen este plato de "entrada" para compartir con amigos o familia sin tener necesidad de cocinar y perderse el partido. Pero ¿por qué?

La picada no es argentina, sino que es el resultado de la gran inmigración que llegó al país hace muchos años y que con ellos trajeron nuevas costumbres gastronómicas que, como todo, los argentinos fueron reversionando hasta hacerlas propias y ahora no pueden faltar casi nunca.

Durante décadas, el momento previo a la comida se convirtió en una excusa para tomar algo y acompañarlo con bocados salados.

¿Por qué los argentinos comen picada de fiambre durante los partidos de fútbol?

El mantel está puesto, los vasos ya están sobre la mesa y de por medio alguna bebida infaltable para acompañar. Una cena o almuerzo entre amigos y familias está en marcha y es muy probable que haya una picada de fiambre al inicio. Sea súper completa o una versión más simple, es la excusa perfecta para sentarse sobre la mesa y ver el partido de fútbol sin tener que bajar la mirada al plato.

Es por eso que la misma palabra "picada" resume bien su fin. No es un plato individual, sino una forma de comer en conjunto, de compartir. Esta se coloca en el centro de la mesa y cada uno elige el fiambre a su gusto, haciendo que sea dinámica. Hizo que la picada se convirtiera en un ritual social.

La mayoría de los argentinos consume picada de fiambres cuando ve un partido de fútbol, hay un asado o reunión.

No importan los ingredientes, ni las cantidades, solo el gesto de compartir con amigos o familia el partido. A diferencia de otras comidas tradicionales, la picada no exige una receta única. Esa flexibilidad y practicidad que tiene explican por qué es tan elegida. Pues la picada de fiambre se adapta al presupuesto, a la ocasión y al gusto de cada familia. Por eso aparece en cumpleaños, reuniones improvisadas, previas de asado, cenas informales y encuentros de amigos.

Durante los Mundiales, cuando juega Argentina, la mesa suele llenarse de camisetas, nervios, cábalas y comida fácil de compartir. En ese contexto, la picada se volvió una opción infaltable por una gran ventaja: no interrumpe el partido de fútbol. Cada persona puede servirse algo sin dejar de mirar la pantalla, comentar una jugada o gritar un gol.

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