La introducción de una especie exótica hace casi un siglo terminó transformando los ecosistemas de América Latina. Se trata del ciervo axis, un animal originario de la India que hoy se ha convertido en una especie invasora en Argentina y Uruguay.
Hace 98 años los trajeron desde Asia a América Latina para mejorar la producción y hoy no saben cómo sacárselos de encima
La introducción del ciervo axis, una especie exótica originaria de la India, ha generado un grave problema ambiental y productivo en América Latina
Entre 1927 y 1928, el multimillonario y aventurero argentino Aarón de Anchorena importó los primeros ejemplares directamente desde la India. Liberó los animales en su estancia ubicada en el departamento de Colonia, en Uruguay, actual Parque Nacional Anchorena, junto con un pequeño grupo de jabalíes.
¿Cómo estos animales se expandieron por toda América Latina?
Con el paso de las décadas, tormentas, inundaciones y el deterioro de los alambrados permitieron que muchos de estos animales escaparan del cautiverio y comenzaran a reproducirse en estado silvestre. En Uruguay, varias manadas cruzaron a nado el río Uruguay e ingresaron a las provincias argentinas de Entre Ríos y Corrientes. Además, otros ejemplares fueron trasladados, de forma legal e ilegal, a cotos de caza distribuidos en más de 13 provincias de Argentina, desde donde también terminaron escapando.
En su hábitat natural, las poblaciones de ciervo axis están reguladas por depredadores como el tigre, el león asiático, el leopardo y el dhole o perro salvaje asiático. En América Latina, en cambio, casi no tienen enemigos naturales. Los únicos grandes carnívoros capaces de cazarlos son el puma y el yaguareté, una especie que además se encuentra en peligro crítico de extinción.
¿Cómo Argentina lidia con este animal?
La rápida expansión del ciervo axis ha generado un creciente problema ambiental y productivo. Las manadas de estos animales consumen pasturas destinadas al ganado, provocan daños en cultivos y afectan la vegetación nativa. En la región pampeana, especialmente en el sur de la provincia de Buenos Aires, productores y especialistas también alertan por el deterioro de pastizales, la rotura de alambrados e infraestructura rural y el aumento de riesgos sanitarios asociados a la presencia de esta especie exótica invasora.
En la actualidad, los expertos en fauna aseguran que no hay ningún interés en conservar esa especie famosa en el mundo por su representación en la película Bambi. Los ejemplares que por diferentes circunstancias lleguen a las ciudades desde sus refugios en la naturaleza, deberán vivir el resto de su vida en cautiverio.






