El vino es una de las bebidas más representativas y populares en el país, sobre todo en las provincias pertenecientes a la región de Cuyo que se caracterizan por ser productoras de esta bebida con alto reconocimiento mundial. Los argentinos consumen alrededor de 16 litros de vino por persona al año, según el informe de 2023.
Esta bebida, que se obtiene a partir de la fermentación natural de la uva, suele venir en distintos formatos y botellas dependiendo la calidad, la cosecha, el tipo de conservación que requiere el producto y la variedad de la uva.
Normalmente los vinos tintos vienen en botellas oscuras con corcho de madera o sintético. Contrariamente, los vinos blancos o rosados suelen venir en botellas más transparentes con tapa a rosca ¿Qué significa? este pequeño detalle puede ser completamente azaroso o cumplir una función importante. Continúa leyendo para descubrirlo.
¿En qué se diferencian los corchos de vino y las tapas a rosca?
La tapa del vino determina directamente el estado y conservación de la bebida pero, el corcho también forma parte de una tradición. Siempre que hablamos de vino hablamos del contenido y nunca de el envase, un punto clave para asegurar la calidad y sabor de la bebida.
Históricamente el corcho siempre ha sido el cierre fundamental de las botellas de vino. Esta costumbre nació entre griegos y romanos, quienes utilizaban trozos de madera envueltos en tela para cubrir las botellas.
Con el paso del tiempo, el corcho del vino se fue modernizando y algunas empresas optaron por colocar tapas a rosca por una cuestión de practicidad y coste.
El corcho de material natural es muy maleable, expandible y elástico. Este material permite la respiración del vino y favorece los sabores, olores y textura del mismo. Su mayor contra es la limitación: el material utilizado para este tipo de cierres es acabable, por eso se utilizan corchos sintéticos artificiales.
Por otra parte, la tapa a rosca en las botellas de vino apareció como novedad en la industria durante la década del 80. La tapa mantiene los aromas, frescura y sabores del vino; es más fácil de abrir y no deteriora el producto.
¿Por qué las botellas de vinos tintos tienen corcho y las de blancos tapa a rosca?
Los vinos tintos suelen llevar corcho porque requieren una oxigenación gradual para envejecer y asentarse de manera prolongada.
Por otro lado, los vinos blancos o rosados con tapa a rosca se consumen más cerca de la fecha de elaboración y no necesitan un asentamiento tan profundo como los tintos. Al tener un cierre más hermético, sus sabores frutados se mantienen más frescos e intactos.







