La planta de potus es una especie de cuidados simples, pero con algunas preferencias. El ambiente donde la colocas es muy importante y puede influir directamente en su salud y desarrollo.
Origen y características del potus
La planta de potus es una especie de interior nativa de las selvas tropicales y ambientes húmedos de Asia. Esta planta, científicamente, recibe el nombre de Epipremnum aureum y forma parte de la familia Araceae.
El potus prefiere espacios más bien húmedos y no se lleva bien con los aires acondicionados o ventiladores que pueden resecar el ambiente.
A esta planta le gusta el agua, pero no tolera los charcos en la tierra. Revisa el drenaje de la maceta y la tierra para evitar que se acumule agua en las raíces de las plantas. Si las raíces se pudren, es muy complicado recuperar la planta o sanarla.
Puedes usar algunos productos naturales; por ejemplo, el café, las cáscaras de banana y el excremento de caballo pueden ser muy nutritivos para la planta. Una tierra fértil es la base del desarrollo de cualquier planta.
Lo ideal es no colocar la maceta en espacios de la casa con mucha luz y solo proporcionar el sol de la mañana filtrado por una cortina o ventana.
Al potus no le gusta el sol directo en sus hojas y tallos; esto puede generar quemaduras y caída de las hojas.
La cocina: el mejor lugar para poner tu potus
La cocina es el mejor lugar para tu potus por varias razones. Este ambiente está en constante exposición con la humedad, es una habitación que solemos ventilar y, con mucha suerte, posee una buena iluminación.
En la cocina hay muchos lugares altos como la heladera o las alacenas donde se puede poner el potus y sus tallos crecen con mucho espacio hacia abajo.
Además, una planta de potus en la cocina sirve para dar vida y revitalizar este espacio del hogar. Es una planta de interior ideal para los rincones húmedos, con luz y con altura.
Lugares de la casa donde no deberías poner tu planta
Ya sabes que la planta de potus es ideal para la cocina, pero también es importante saber dónde no poner el potus.
Si bien la cocina es ideal, nunca pongas el potus cerca de las hornallas o el horno. El calor extremo y el fuego son letales para tu planta.
También hay que tener cuidado con los espacios exteriores. En su hábitat natural, el potus vive en la selva, pero su versión domesticada no soporta el exterior, el sol directo y las temperaturas heladas.
Las ventanas sin cortinas, los calefactores y las habitaciones sompletamente oscuras, tampoco son los ambientes ideales para una planta de potus.






