En plena pandemia, una fundación ayuda a alimentarse y a estudiar a la gente del Campo Papa

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

Que no todos tenemos la misma cuarentena es una frase que escuchamos a diario, pero a veces no llegamos a percibirla en todo su sentido.

En los barrios más necesitados, el aislamiento pesa. La falta de trabajo, la imposibilidad de hacer una changa, se convierte, casi inmediatamente, en falta de comida. El agobio por el hacinamiento hace que el distanciamiento social sea apenas una idea muy lejana y difícil de cumplir.

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Esto ocurre en lugares como el barrio Campo Papa, una de las villas más grandes de Mendoza, ubicada en Godoy Cruz.

Allí los problemas se reducen a uno solo: la supervivencia y adonde la necesidad es muy grande y el Estado no alcanza a llegar, hay otras personas dispuestas a entregar su solidaridad.

Así sucede con la gente que integra el Hogar de Cristo, una fundación que pertenece a la Iglesia Católica, y tiene sedes en todo el país.

En Mendoza, está ubicada sobre la calle Salvador Arias, en el corazón del barrio, funciona dentro de la capilla "María, Madre del Pueblo", el lugar que les sirve de salón de usos múltiples, pero además tienen un salón contiguo donde los chicos meriendan. Durante la cuarentena, el trabajo que se realiza en este lugar es clave para que cerca de un centenar de familias sean sostenidas de alguna manera en sus necesidades básicas: abrigo, comida, y asistencia en las tareas escolares para aquellos niños, niñas y adolescentes que no cuentan con conexión a internet y no pueden realizar sus deberes.

Nancy Caballero, una de las voluntarias que además es licenciada en psicología y psicopedagogía, relató en qué consiste el trabajo constante de asistencia que realizan y cómo se ha profundizado en medio de esta crisis sanitaria.

Asistir en épocas de pandemia

En el hogar trabajan unas doce personas, cuatro de ellas son religiosos -tres monjas y un sacerdote- mientras que el resto son profesores que brindan talleres de oficios, artes y habilidades para la vida. Otros le dan vida a una ludoteca, donde los más pequeños desarrollan sus capacidades a través del juego, además de recibir una merienda. También colaboran algunos jóvenes que se dedican a recorrer el barrio y hablar con la gente, preguntarle cuáles son sus principales necesidades.

La profesional contó que, si bien este es el trabajo que se realiza a lo largo de todo el año, durante la crisis, la asistencia se ha modificado.

"Desde que comenzó la cuarentena, las hermanas y algunos voluntarios recorren el barrio, observan, hablan con las familias, detectan sus necesidades, apoyan afectiva, y espiritualmente, y les acercan bolsones de comida, remedios, o lo que necesiten". "Desde que comenzó la cuarentena, las hermanas y algunos voluntarios recorren el barrio, observan, hablan con las familias, detectan sus necesidades, apoyan afectiva, y espiritualmente, y les acercan bolsones de comida, remedios, o lo que necesiten".

Nancy CaballeroPsicóloga y voluntaria del Hogar de Cristo

Explicó que reciben apoyo del municipio y de la Iglesia, a través de Cáritas, pero también de personas que colaboran en forma desinteresada, y sin las que no se podría hacer posible el alcance que tienen dentro del Papa.

"Muchas personas que integran instituciones educativas cercanas al barrio nos están ayudando, también abuelas que hacen barbijos, dueños de verdulerías, panaderías y pequeños productores de la zona, docentes, y mucha gente anónima que nos llama para que retiremos bolsos de mercadería, ropa, leche, y dinero en efectivo que se utiliza inmediatamente para comprar mercadería y remedios" "Muchas personas que integran instituciones educativas cercanas al barrio nos están ayudando, también abuelas que hacen barbijos, dueños de verdulerías, panaderías y pequeños productores de la zona, docentes, y mucha gente anónima que nos llama para que retiremos bolsos de mercadería, ropa, leche, y dinero en efectivo que se utiliza inmediatamente para comprar mercadería y remedios"

Según destacó, muchos de los voluntarios que van por las casas relevando las necesidades, debieron sacar un permiso especial que los habilita a hacer este trabajo pese a la pandemia.

"Además, van por las casas buscando donaciones, grandes o pequeñas, todo suma". "Además, van por las casas buscando donaciones, grandes o pequeñas, todo suma".

Ayudar a estudiar

Entre las dificultades mayores que el aislamiento por Covid -19 les ha traído al sector más vulnerable de la población, la educación a distancia es una de ellas. Sobre todo por los problemas y falta de conectividad, pero también algunos tienen dificultades con el manejo de la tecnología.

"Los chicos necesitan apoyo en sus tareas escolares, los ayudamos a distancia, a través de whatsApp, enviamos material que encontramos en internet y se los explicamos. Esto no sólo es para que presenten sus tareas, sino para que no se atrasen en el aprendizaje" "Los chicos necesitan apoyo en sus tareas escolares, los ayudamos a distancia, a través de whatsApp, enviamos material que encontramos en internet y se los explicamos. Esto no sólo es para que presenten sus tareas, sino para que no se atrasen en el aprendizaje"

La profesional contó, además, que las escuelas de la zona en ocasiones tienen inconvenientes para ubicar a alumnos y enviarles las tareas o avisarles cuando hay bolsones de mercadería para entregarlas.

"Intentamos estar en red para poder ubicarlos y que se conecten con las docentes o la escuela", relató.

La vida continúa

la profesional destaca un hecho tan simple como duro en estos momentos de grandes dificultades.

"La vida no se ha detenido, continúa. Los niños siguen necesitando su leche, a veces nos sorprende la generosidad de la gente, que permitió, por ejemplo que cada niño pudiera comer fruta todos los días" "La vida no se ha detenido, continúa. Los niños siguen necesitando su leche, a veces nos sorprende la generosidad de la gente, que permitió, por ejemplo que cada niño pudiera comer fruta todos los días"

Aseguró que si bien la pandemia ha complicado el contacto personal de los profesores y las personas que asisten a los talleres, a la ludoteca y al merendero, la llegada a los hogares se sigue haciendo a través de los voluntarios. Pero también el resto de las personas que trabajan en el Hogar de Cristo sigue en contacto por teléfono, mensaje o videollamada.

"Queremos estar presentes, y canalizar las necesidades de cualquier tipo para poder ver posibles soluciones. Somos un Hogar de brazos abiertos". "Queremos estar presentes, y canalizar las necesidades de cualquier tipo para poder ver posibles soluciones. Somos un Hogar de brazos abiertos".

Cómo ayudar

Nancy Caballero destacó la generosidad de tantas personas que se contactan para colaborar con lo que pueden.

"Esto ha sido muy conmovedor, anónimamente, sin esperar nada a cambio. A veces se trata de gente con sus propias necesidades, pero no dudan en compartir lo poco que tienen". "Esto ha sido muy conmovedor, anónimamente, sin esperar nada a cambio. A veces se trata de gente con sus propias necesidades, pero no dudan en compartir lo poco que tienen".

Para enviar colaboraciones, se pueden poner en contacto con la Parroquia Virgen de Guadalupe. Salvador Civit 2250, de Godoy Cruz. L

Las donaciones en dinero en efectivo se pueden realizar a través de una transferencia bancaria, al número de cuenta 191-316-008778/8 –CBU 19103161-55031600877882-Alias: Fardo.Abeja.Cuerda. En el detalle se puede aclarar si es para mercadería o copa de leche
También es posible ponerse en contacto con Samanta, una de las religiosas, su teléfono es 1157052004
Lo que más se necesita es leche en polvo, chocolate y azúcar para la merienda y bolsones con fideos, salsa, sal, té, polenta, harina, aceite, leche, y elementos de limpieza, jabón el más importante.
"Sin embargo, las persona puede donar lo que esté a su alcance, cualquier donación será bienvenida", aclaró.

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