Para tener en cuenta

Planta de ruda: qué significa cuando se seca y con qué elemento solucionar el problema

Si tu planta de ruda se seca, puedes recurrir a un popular elemento casero para salvarla. Todos los detalles, en la nota

Editado por Luciano Carluccio
carluccio.luciano@diariouno.com.ar

Tener una planta de ruda en el patio, en el jardín o justo en la entrada de casa es una de las costumbres más arraigadas en los hogares. Sin embargo, quienes cuidan de este arbusto protector suelen enfrentarse a un escenario sumamente frustrante de un momento a otro: las hojas comienzan a marchitarse, las ramas pierden su fuerza y el ejemplar se seca por completo.

Ante esta situación, la primera reacción suele ser de alerta. ¿Qué nos está queriendo decir la planta de ruda? ¿Existe algún truco casero para revertirlo?

La planta de ruda es un ejemplar muy popular.

El diagnóstico botánico: por qué se marchita en realidad

Si dejamos de lado el misticismo y nos enfocamos en la jardinería práctica, la ruda es un arbusto rústico de origen mediterráneo. Esto significa que está perfectamente adaptado para sobrevivir con muy pocos recursos en climas áridos como el nuestro. Paradójicamente, el exceso de riego y la falta de nutrientes específicos suelen ser sus principales enemigos.

Las cáscaras de huevo deben ser lavadas antes de usarse.

Al regarla en exceso o tenerla en una tierra desgastada y sin nutrientes, la planta se debilita. Al no poder absorber lo que necesita del suelo, comienza a mostrarse seca, opaca y sin vida por fuera.

El elemento definitivo para salvar tu ruda

Si notas que tu ruda está debilitada pero todavía conserva algunas partes verdes, no corras a ahogarla con más agua ni utilices fertilizantes químicos fuertes que puedan quemarla. El elemento casero y natural que se convertirá en tu mejor aliado para solucionar este problema son las cáscaras de huevo.

Este residuo cotidiano de la cocina es una fuente extraordinaria de calcio, un mineral esencial que regula el pH del suelo, fortalece las paredes celulares de la planta y le da la resistencia necesaria para combatir plagas y reponerse del estrés.

Para aplicarlo correctamente y devolverle la vida a tu ruda, debés seguir estos sencillos pasos:

1. Prepará el abono casero: enjuagá las cáscaras de huevo para quitar los restos de clara y déjalas secar al sol. Una vez secas, trituralas o licualas por completo hasta obtener un polvo fino.

2. Aplicación directa: espolvoreá este polvo directamente sobre la tierra, alrededor de la base de la ruda, e integralas suavemente con la ayuda de un rastrillo o tenedor para que penetre bien en el sustrato.

3. Poda de emergencia: con una tijera desinfectada, cortá todas las ramas que estén totalmente secas. Esto le permitirá a la planta redirigir toda la energía y los nuevos nutrientes del calcio únicamente hacia los brotes nuevos y sanos.

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