Para Pedro Moyano, el mejor regalo del Día del Niño no fue un juguete. Llegó en forma de mensajes, transferencias, aportes y manos tendidas. Llegó desde el Valle de Uco, San Rafael, Ciudad y de personas que, aun sin conocerlo, decidieron ayudar en una gran cadena solidaria.
Pedrito recibió el mejor regalo del Día del Niño: la solidaridad de un pueblo hizo posible su tratamiento
Nació con hidrocefalia y necesita terapias especiales. En tres días, la gente y su solidaridad lograron reunir el dinero para que lo atienda una especialista

Pedro Moyano recibió aportes para su tratamiento de hidrocefalia. Aquí junto a su mamá Joana.
Fotos: gentilezaPedro tiene apenas un año y medio, vive en Tunuyán y nació con hidrocefalia congénita. Su mamá, Joana, supo durante el embarazo que su hijo llegaría al mundo con esa condición y desde entonces comenzó un camino que todavía continúa, lleno de médicos, terapias, aprendizajes y desafíos.
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Ahora, gracias a la solidaridad de cientos de personas, Pedro podrá acceder a una terapia especial que su familia esperaba con enorme ilusión.
“Juntamos, gracias a Dios, todo el dinero que necesitábamos”, cuenta Joana, todavía sorprendida por la rapidez con la que la comunidad respondió.
La colecta había comenzado apenas tres días antes. La familia pensaba juntar el dinero de a poco, con tiempo, para poder afrontar el tratamiento. Pero ocurrió algo distinto.
“Esto fue como que se elevó al mil. Nos han ayudado un montón y ya logramos el objetivo para que tome esas sesiones”, relata.
Solidaridad para Pedro: una historia de esfuerzo
Y detrás de esa noticia hay una historia de esfuerzo que comenzó incluso antes de que Pedro naciera.
A los seis meses de embarazo, Joana se enteró de que su bebé tenía hidrocefalia. Cuando nació, Pedro fue atendido inmediatamente en Mendoza y debió ser operado. Le colocaron una válvula para drenar el líquido acumulado en su cabeza.
Al mes tuvo que atravesar otra intervención: le colocaron una gastrostomía porque no podía succionar ni alimentarse por boca.
Pedro tiene además un retraso madurativo y actualmente realiza distintas terapias para estimular su desarrollo: kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional y estimulación temprana.
“Todas las terapias que estamos incentivándole le ayudan a esas funciones”, explica Joana. El objetivo es acompañarlo para que pueda desarrollar al máximo sus capacidades y alcanzar, progresivamente, una mayor autonomía.
Por eso la familia buscó una alternativa que despertó nuevas esperanzas.
Se trata del método Anat Baniel, conocido como ABM, una terapia basada en el movimiento que busca estimular el sistema nervioso y favorecer la generación de nuevas conexiones neuronales. En octubre llegará a Mendoza Antonia Rojas, una especialista chilena que trabaja con este método y atenderá a niños con distintas condiciones.
Para Pedro, será una oportunidad. “Queremos que Pedro tenga esa posibilidad también de tener esa terapia”, dice su mamá.
Un tratamiento costoso y el aporte de toda la comunidad
La profesional trabajará durante varios días en Mendoza con sesiones individuales. Para la familia, el costo era elevado. Por eso decidieron pedir ayuda.
Y la respuesta fue inmediata. Joana había pensado en comenzar la colecta con anticipación para ir reuniendo el dinero de a poco.
No imaginaba lo que iba a suceder.
“Realmente nos sorprendió. Nunca pensé que íbamos a llegar tan rápido”, reconoce.
La ayuda llegó desde distintos lugares. Vecinos del Valle de Uco, personas de San Rafael, habitantes de Ciudad y muchos otros que se sumaron con lo que pudieron.
“Quería aprovechar la nota para agradecer a todo el Valle de Uco que aportó su granito de arena. Gente de San Rafael, gente de Ciudad. Agradecerle infinitamente porque nunca pensé que íbamos a llegar tan rápido”, reconoce.
Para Joana, cada aporte significó mucho más que dinero: significó también saber que no están solos.
Por eso este Día del Niño encuentra a Pedro con un regalo que su mamá probablemente nunca imaginó que recibiría de esa manera: la posibilidad de acceder a un tratamiento que puede convertirse en una nueva herramienta para su desarrollo.
Un Día del Niño especial y el agradecimiento eterno
Pero la colecta no resolvió todos los problemas de la familia. Joana también lleva adelante otra pelea, esta vez con la obra social de Pedro por la cantidad de terapias que necesita.
Cuenta que durante el año pasado comenzaron a presentar la documentación para conseguir la cobertura necesaria. Este año volvieron a realizar el pedido, pero la autorización obtenida fue insuficiente para las necesidades del niño.
“Nos aprobaron una sola sesión por semana de kinesiología y una sola sesión de fonoaudiología, cuando Pedro necesita más de una sesión”, explica.
La preocupación de Joana tiene que ver especialmente con el momento del desarrollo en el que se encuentra su hijo.
“Pedro está creciendo y es el tiempo para que él pueda avanzar neurológicamente, para que tenga su mayor potencial. Tenemos que aprovecharlo a full”, sostiene.
Por eso volverá a presentar los papeles y, si no obtiene una respuesta, analiza iniciar acciones legales. Mientras tanto, sigue haciendo lo que puede.
Tratamientos, terapias y todo lo que esté al alcance para mejorar la vida de Pedro
Buscar tratamientos. Insistir con las terapias. Acompañar a Pedro en cada pequeño avance. Y pedir ayuda cuando la necesita.
Esta vez, esa ayuda llegó mucho más rápido de lo que imaginaba.
Y en vísperas del Día del Niño, Joana mira a su hijo y sabe que hay algo que ningún paquete envuelto podría haberle regalado.
La certeza de que, detrás de cada aporte, hubo alguien que decidió creer en Pedro. “Mil gracias a todos”, repite.
Y quizás esas tres palabras alcancen para resumir una historia que, en apenas tres días, convirtió una colecta en esperanza.
En pocas palabras
- Solidaridad comunitaria: Pedro Moyano recibió aportes para su tratamiento de hidrocefalia.
- Tratamiento especial: se recaudó el dinero necesario para que el niño acceda a terapias con una especialista chilena.
- Desafíos actuales: la familia enfrenta la cobertura de obras sociales y la continuidad de terapias esenciales.