Tras una batalla judicial

Paternidad por subrogación de vientre: dos mendocinos lograron que la mutual cubra el tratamiento de fertilización

Gastón y Rodrigo pelearon a través de la Justicia de Familia y de la Justicia Federal para lograr la cobertura de la práctica. Los respaldó el médico Luciano Sabatini

Si bien ya hay casos de parejas de mendocinos que han sido papás a través de la subrogación de vientre, la historia de Gastón y Rodrigo es muy particular.

Es que ellos decidieron dar la batalla legal que fuese necesaria para conseguir que su obra social les cubra el tratamiento de fertilización in vitro para ser papás en Mendoza. Esta es una empresa difícil porque en la Argentina no hay legislación al respecto.

Sin embargo, la pareja decidió afrontar la situación, no solo por ellos, sino pensando en otras personas que pueden estar pasando por una historia similar y no tienen la información sobre cómo proceder.

Finalmente, el bebé está en camino y Gastón decidió compartir todas las dificultades por los que pasaron con su pareja para llegar a esta instancia.

Altruista. Al saber de la imposibilidad de su hija, la mujer de 49 años no dudó en ofrecerle su vientre para que fuera madre.
La subrogación de vientre no está legislada en Argentina, por lo que para que dos varones puedan tener un hijo a través de este método, deben tener una autorización legal. Es un largo camino que Gastón y Rodrigo decidieron transitar.

La subrogación de vientre no está legislada en Argentina, por lo que para que dos varones puedan tener un hijo a través de este método, deben tener una autorización legal. Es un largo camino que Gastón y Rodrigo decidieron transitar.

El deseo de ser padres en medio de un vacío legal

Gastón contó que con su pareja desde hace 17 años, hacía mucho tiempo que se habían planteado el deseo de ser papás.

"Nosotros hacíamos nuestras cosas, nuestro trabajo fuera y dentro de la casa, pero cuando llegaba la noche, sentíamos que nos faltaba algo" manifestó Gastón.

Lo que ambos añoraban era poder convertirse en una familia. Entonces, comenzó la búsqueda.

"Nos planteamos la posibilidad de adoptar, nos anotamos, pero eso no avanzó".

En este proceso, tuvieron acceso a la información acerca de la subrogación de vientre, un tema en el que hay diversos grises y un gran vacío legal.

En esta etapa de la historia es cuando conocieron a Luciano Sabatini, médico y director de la clínica de fertilidad CREO.

"Con Luciano hablamos mucho y él nos aconsejó que buscáramos una representación legal, porque si queríamos que la obra social se hiciera cargo del tratamiento debíamos hacerlo a través de la Justicia de Familia".

La batalla en la Justicia

El médico Luciano Sabatini resumió en una frase lo desiguales que son las posibilidades de una pareja de dos varones frente al deseo de gestar.

Si me viene a ver una pareja igualitaria de mujeres porque quieren tener un bebé, no hay ningún tipo de problemas: yo hago la solicitud a la obra social y esta cubre el tratamiento. El embarazo se logra a través de un banco de semen. Pero si vienen dos varones, ya sabemos que debe intervenir la Justicia Si me viene a ver una pareja igualitaria de mujeres porque quieren tener un bebé, no hay ningún tipo de problemas: yo hago la solicitud a la obra social y esta cubre el tratamiento. El embarazo se logra a través de un banco de semen. Pero si vienen dos varones, ya sabemos que debe intervenir la Justicia

Esto sucede porque si bien se ha avanzado con leyes como la de Reproducción Médicamente Asistida (26.862) y el Nuevo Código Civil de la República Argentina (data del 2015 e incluye este tipo de prácticas) la subrogación de vientre no está legislada.

Lo que la dificulta es lo que expresa el artículo 562 del Código Civil de la Nación, denominado "Voluntad Procreacional"

Este indica que "los nacidos por las técnicas de reproducción humana asistida son hijos de quien dio a luz y del hombre o de la mujer que también ha prestado su consentimiento previo, informado y libre en los términos de los artículos 560 y 561, debidamente inscripto en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, con independencia de quién haya aportado los gametos".

► TE PUEDE INTERESAR: Silvina D'Elía y Rosario Luchetti, dos Leonas que cumplieron el sueño de ser madres

Si bien en CABA rige actualmente un amparo colectivo que permite saltarse la autorización judicial y solo exige que para inscribir a un chico por ejemplo con el nombre de sus dos padres varones, solo hace falta un contrato de gestación con respaldo de un escribano y el consentimiento informado de la clínica de fertilización asistida. Pero esto no es posible en Mendoza. Aquí se debe hacer a través de una autorización judicial.

Gastón contó que para esto, comenzaron no solo a buscar una persona que pudiera gestar al su futuro hijo, sino a una abogada especialista en esta temática.

Luego, tuvieron que asistir en diversas oportunidades no a la Justitica de Familia con su pareja y con la mujer que aceptó subrrogar el vientre.

Entre los requisitos que solicita la justicia, los más importantes son que la mujer declare que hace este acto en forma voluntaria, sin mediar dinero. Además, es necesario que ya tenga hijos y que no haga aporte genético al embarazo, es decir, que no sea suyo el óvulo sino que provenga de una donación.

Cuando se dan todos estos aspectos y la pareja, junto con la persona gestante pasan por todas las evaluaciones psicológicas, físicas, ambientales y sociales, la Justicia evalúa. Si aprueba todos estos pasos, se emite una sentencia, en el caso de Gastón y Rodrigo, fue favorable y la llevaron a su obra social para que cubriera el tratamiento.

Allí la pelea se mudó a otra arena: la de la salud.

La batalla en la obra social

Con el fallo de la Justicia de Familia de Mendoza en mano, Gastón y Rodrigo fueron a la obra social que poseen a exigir la cobertura del tratamiento de fertilización.

"La mutual se negó a hacerse cargo de la práctica, porque la beneficiaria era una mujer que no estaba asociada", explicó Gastón.

►TE PUEDE INTERESAR: "Queremos que todos sepan que se puede ser papás por subrogación de vientre en Argentina"

El fallo era muy claro, pero no fue suficiente para que la obra social lo acatara y la pareja tuvo que llevar el caso a la Justicia Federal, en donde ratificaron la validez del fallo.

"Volvimos a obra social con los dos fallos a favor, y así y todo, aún estamos peleando para que cubran los medicamentos necesarios para la mujer gestante".

Sin amedrentarse y yendo paso a paso, la pareja logró que la fertilización se hiciera realidad, aunque con todas las dificultades que fueron apareciendo en el trayecto.

Sabatini aseguró que admira profundamente a Gastón y Rodrigo por la perseverancia y la fuerza que le han puesto a cumplir su sueño.

"Es muy difícil de imaginar la cantidad de profesionales y de recursos que se han puesto en marcha para que este embarazo fuese posible, ha sido una gran batalla y un gran triunfo de Gastón y Rodrigo. Si bien yo me dedico a esto, me emociona mucho todo lo que se ha movilizado para que este sueño se haga realidad".