El potus (Epipremnum aureum) es una planta o especie de interior muy bonita, de un color verde intenso, con pequeñas manchas blancas y hojas en forma de corazón. Generalmente, se utiliza para decorar ambientes luminosos, húmedos y que necesitan un poco de vida.
Paso a paso: cómo reproducir un potus en casa usando un frasco
Si quieres llenar la casa de plantas de potus, no hace falta comprar nuevos ejemplares. Con una sola planta puedes obtener muchas

Consejos para obtener nuevos potus en casa.
Es una especie nativa de selvas y ambientes tropicales, más específicamente de Malasia, Nueva Guinea e Indonesia. El potus trepa con sus tallos y se enrolla en las paredes y ventanas de casa, siempre que tenga un guía o modelador.
Como muchas plantas del interior, el potus se siente más cómodo en espacios con luz natural indirecta, suelos semihúmedos, riego frecuente pero no abundante y una tierra fértil para sus raíces.
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Cuidados básicos del potus
Lo ideal es no colocar la maceta en espacios de la casa con mucha luz y solo proporcionar el sol de la mañana filtrado por una cortina o ventana. Al potus no le gusta el sol directo en sus hojas y tallos.
Busca un espacio húmedo para colocar tu planta de potus y evita los aires acondicionados o ventiladores que pueden resecar el ambiente. El baño es un espacio de la casa perfecto para el potus porque lo mantiene húmedo e iluminado sin necesidad de un riego constante del sustrato.
Revisa el drenaje de la maceta y la tierra para evitar que se acumule agua en las raíces de las plantas. Si las raíces se pudren, es muy complicado recuperar la planta o sanarla.
Puedes usar algunos productos naturales; por ejemplo, el café, las cáscaras de banana y el excremento de caballo pueden ser muy nutritivos para la planta.
Cómo reproducir un potus a partir de esquejes
El potus se reproduce por esquejes o ramas, un procedimiento que se da de manera natural cuando nacen nuevos tallos y hojas de los pequeños codos marrones de la planta.
Muchas plantas logran desarrollar nuevas raíces, tallos y hojas a partir de un fragmento cortado de la planta madre. Ejemplo de ello son el potus, las suculentas, la lengua de suegra, la monstera y algunas especies de cactus.
Para realizar este procedimiento de jardinería, simplemente hay que cortar un brazo del potus, dejando uno o varios nudos en el tallo. De los nudos nacen las raíces.
Coloca el tallo en un frasco con agua, asegurándote de que los nudos queden sumergidos. Cambia el agua cada 5 o 7 días y coloca unas gotas de fertilizante líquido para evitar bacterias, algas y malos olores. Cuando la planta tenga bastantes raíces, puedes pasarla a una maceta con tierra fértil.