Una mujer joven que había dado a luz minutos antes, arrojó al suelo a su bebé y le produjo una fractura de cráneo. Fue el viernes en la sala de Maternidad del Hospital Perrupato y el pequeño debió ser trasladado de urgencia al Hospital Humberto Notti. La Justicia investiga el caso y ordenó una pericia psiquiátrica. Se presume que la madre estaba afectada por un cuadro de psicosis puerperal, una patología poco frecuente pero que afecta a un 2% de las parturientas.
Tanto en el hospital donde ocurrió el caso como los responsables de investigarlo, tuvieron este martes un cuidado extremo en brindar mayores datos para preservar a la familia afectada pero confirmaron el hecho.
Según indicaron las fuentes consultadas el episodio se produjo cuando la madre, que ya había sido trasladada de la sala de partos a su cama en la sala de Maternidad, tuvo en brazos por primera vez a su hijo recién nacido.
Algunos testigos indicaron que la mujer estaba acostada y que una enfermera le entregó al bebé y se lo colocó en el pecho. Después la enfermera comenzó a controlar. Fue en ese momento cuando la madre dijo que no quería al niño y lo arrojó al suelo.
Inmediatamente el pequeño fue controlado y se detectó que tenía una fractura de cráneo, por lo que fue derivado inmediatamente al Notti.
Este martes se informó que el bebé continúa internado en el hospital pediátrico y que ha tenido una buena evolución. Mientras tanto su madre quedó sujeta a una causa judicial y se ordenó que se le efectúen una serie de estudios psiquiátricos que permitan evaluar su estado mental.
Con las reservas del caso, una fuente judicial indicó que “se trata de una mujer menor de 30 años de condición humilde, sin obra social” y que no tenía en su historial médico algo que alertara que podría reaccionar de esta manera.
Además se indicó que “como corresponde en estos casos, la enfermera se había quedado cerca de ella después de entregarle al niño, pero no alcanzó a evitar que lo tirara al suelo”.
Si bien los responsables de realizar la pericia mental a la mujer aún no han entregado su informe a la Fiscalía se estima que la paciente puede haber estado inmersa en un cuadro de psicosis posparto o psicosis puerperal.
Esta psicosis se puede presentar, a pesar de que es muy poco frecuente, durante el posparto y está caracterizada por la pérdida del sentido de la realidad, alucinaciones, alteraciones del contenido del pensamiento y alteraciones graves del comportamiento.
Su incidencia es de 1-2 casos cada 1.000 partos y no tiene relación con la depresión posparto, a pesar de que una depresión posparto no tratada podría evolucionar en una psicosis posparto.
La psicosis puerperal necesita tratamiento médico y es la enfermedad más grave que puede ocurrir como consecuencia del ciclo del embarazo, parto y posparto. Aparece en el posparto y va precedida de insomnio e irritabilidad pero los síntomas agudos, que incluyen delirio agudo, falsos reconocimientos y desorientación, aparecen de manera brusca.
Un 2% de los ingresos de mujeres en clínicas psiquiátricas se deben a esta psicosis.
La causa, generalmente, está asociada al estrés que implica el parto y el cambio hormonal del posparto.
Hay estudios que sugieren la presencia de conflictos de la madre en relación con la maternidad como, por ejemplo, un embarazo no deseado, el hecho de sentirse atrapadas en un matrimonio infeliz o un tipo de vida infeliz debido al embarazo.
Algunos investigadores sostienen que las causas de esta psicosis son puramente psicosociales, y lo argumentan relacionando la preponderancia de madres primerizas con los factores estresantes que se asocian a las psicosis posparto.
Algunas psicosis posparto pueden ser causadas por ciertas alteraciones orgánicas o enfermedades médicas asociadas al puerperio, como infecciones ( tiroiditis posparto, fiebre puerperal o mastitis). Otras causas pueden ser estados de abstinencia, un tumor intracraneal o una intoxicación por algunas sustancias.




