Ramas de árboles que atraviesan medianeras, raíces que levantan pisos o hojas que obstruyen canaletas son algunos de los problemas más frecuentes que terminan generando discusiones e incluso reclamos legales.
El Código Civil permite arrancar ramas y raíces de los árboles de su vecino en estos casos
La ley señala que, si las ramas de un árbol de la casa del vecino avanzan sobre una propiedad, la persona afectada tiene derecho a exigir que sean podadas. Esto suele ocurrir cuando generan sombra excesiva, riesgo de caída, humedad o daños sobre techos, paredes y estructuras. En estos casos, corresponde que el dueño del árbol se encargue del mantenimiento luego de recibir el reclamo.
Con las raíces ocurre algo distinto. Cuando atraviesan los límites de una propiedad de la casa y causan inconvenientes, el propietario afectado puede cortarlas directamente, siempre dentro de su terreno. Este punto suele ser importante en zonas urbanas donde las raíces terminan rompiendo veredas, cañerías, pisos o incluso cimientos.
Árboles entre vecinos: qué permite hoy la ley argentina
En Argentina ya no existen las antiguas distancias obligatorias para plantar árboles. El actual Código Civil y Comercial prioriza la convivencia. Si un árbol genera molestias o daños que superan la tolerancia normal. Aunque el Código Civil contempla estas posibilidades, especialistas recomiendan intentar primero una solución dialogada.
Se debe tener en cuenta que también existen municipios que cuentan con normas específicas sobre arbolado urbano, especialmente cuando se trata de especies protegidas o árboles de gran tamaño. En algunos casos, las podas importantes requieren autorización previa para evitar daños ambientales o riesgos para la vía pública.






