Con un saludo virtual, alumnos de la sala de 4 años de la escuela Dr. Carlos Chagas, de Lavalle, homenajearon a la Bandera argentina en el bicentenario del fallecimiento de su creador Manuel Belgrano.
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Inmersos en un contexto de pandemia mundial, los docentes argentinos han tenido que echar a andar la imaginación para continuar con los aprendizajes de forma virtual. Pero la escuela también involucra otros aspectos sociales que se han visto debilitados en estas circunstancias.
La maestra mendocina Carolina Leanza conoce del tema a pesar de tener solo 27 años. Es que además de entregarle su vida a la educación, manifiesta que encuentra mayor satisfacción personal realizando esta tareas en zonas vulnerables, aisladas o rurales. "Creo que doy mucho más de mí", asegura.
Actualmente, está al frente de la sala de 4 años de la escuela Dr. Carlos Chagas, ubicada en el distrito La Palmera de Lavalle. Al comenzar sus tareas en este lugar, luego de formar parte de otras comunidades rurales de la zona Este, decidió mudarse a la villa Tulumaya.
Como parte de las actividades educativas dispuestas para homenajear a la bandera, Carolina instó a sus pequeños alumnos y sus familias a realizar un video en el que el pabellón nacional pasara de mano en mano, como una forma de sentirse unidos a pesar de la distancia.
El resultado la asombró ya que, según asegura, el compromiso fue total. "Me sorprenden las ganas que le ponen día a día y el esfuerzo arduo que se está haciendo. Incluso ellos decidieron la canción, que es una versión instrumental de Saludo a la Bandera y quedó muy bien", señala orgullosa la docente.
Pero la joven maestra también remarca el esfuerzo hecho por los papás y mamás para participar de esta actividad. "Hay familias numerosas, en los que todos los chicos tienen que compartir el celular, también hay que destacar que la mayoría lo hace con datos porque no hay conexión a internet", advierte conocedora de la situación ya que ella misma no cuenta con este servicio.
"Participo de las reuniones, envío las tareas y mando videos comprando datos. Así voy sumando una pequeña deuda con la empresa", confiesa entre risas intentando minimizar una realidad que aqueja a varios docentes y a parte de la comunidad educativa.
Sin embargo, el mantenerse en contacto con sus alumnos es un compromiso que no puede obviar y que le resulta de vital importancia. "Hay tres chicos que empezaron tarde y no llegué a conocerlos, es muy triste porque soy su maestra y ellos son muy chiquitos", asegura Carolina sobre esta etapa del aprendizaje en la infancia donde la interacción personal es muy importante.
Campaña solidaria
Además de su tarea como docente, Carolina también indica que le resulta indispensable conocer la situación en la que se encuentra cada familia: "Es una población muy vulnerable".
Por eso, a través de llamados o con alguna visita esporádica intenta saber cómo está su clase. "Voy con barbijo y mantengo la distancia", sostiene.
Es que el contexto social y la situación económica en la que está la mayoría de las familias de este distrito es por demás preocupante. "Hablamos de un clima desértico, por las noches hace mucho frío y hay algunas viviendas en las que están al descubierto y ni nylon consiguen", expresa con preocupación.
Esta idea la hace movilizarse y armar colectas para poder colaborar con aquellos que más lo necesiten. "Estoy juntando ropa para niños de unos 4 años. También son necesarias las frazadas, zapatillas y alimentos. Todo lo que la gente puede donar será bien recibido", asegura.
Quien desee participar de esta acción puede comunicarse con Carolina al 2634 75-5154.
