Vida sexual

Paola, directora de una escuela de sexo, y el relato de una vida de novela

La mujer, hermana de Luis Kuliok, cuenta que empezó trabajando como "masajista con final feliz" y hoy da clases de sexo oral y consejos para realizar tríos

Por UNO

Paola Kullock tuvo una vida muy particular. No solo por ser hermana de Luisa Kuliok, la recordada actriz que tuvo su pico de estrellato en "Amo y señor" o en "La extraña dama", sino también porque, casi sin querer, eligió una profesión muy particular. Hoy radicada en San Luis, Paola es directora de una escuela de sexo y especialista en juegos eróticos.

La mujer de 50 años además practica el nudismo. “Básicamente soy una persona que se siente mucho más cómoda desnuda que vestida. Puedo estar desnuda delante de cualquier persona”, explica Paola en una entrevista brindada a Infobae.

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La hermana menor de Luisa, quien le lleva 17 años, pasó su adolescencia pensando en sexo y poco a poco se transformó enla consejera sexual de sus compañeras de secundaria. “Tuve la suerte de tener un novio adolescente con el que nos permitíamos jugar mucho. Si no teníamos plata para lencería no importaba, con un pañuelo atado teníamos una pollera sexy. Fue mi primer maestro, mucho de lo que enseño hoy me lo enseñó él”, recuerda.

Ese mismo joven con el que perdió su virginidad a los 14 años se convirtió en su marido. “Después, mientras estaba en pareja con él, empecé a hacer masajes. Yo hice masajes a hombres 10 años de mi vida: masturbé hombres 10 años de mi vida”, cuenta sobre uno de sus trabajos: "masajista con final feliz".

A esa profesión llegó luego de leer un aviso en el diario en el que decía: “Se buscan señoritas para hacer masajes en el mejor lugar de Buenos Aires. Capacitación a cargo de la empresa”. Se presentó y aprendió a hacer masajes fuertes -descontracturantes, incluso deportivos- pero nada sexual. “Eran 8 horas por día de practicar y practicar, salía con las manos lastimadas”, recuerda en diálogo con Infobae.

“Un día me advirtieron que cuando algún caballero me pidiera algo más dijera que no porque me estaban probando. Cualquier contacto sexual estaba prohibido. Hasta que un hombre me puso 50 dólares en la mano y me dijo ‘si vos no querés, me voy con otra’. Lo dejé ir pero vi con qué masajista se había quedado y, cuando terminó, lo llame para que me cuente todo", agregó.

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Ese trabajo terminó tiempo después “porque la competencia era feroz: ahí aprendí lo peor de las mujeres. Jodidas, jodidas, jodidas. Al punto de ponerte zancadillas para que te cayeras por las escaleras”.

Su segundo trabajo tenía la masturbación incluida dentro del precio del masaje. “Para que te des una idea usábamos medias cancán para hacerlo, o sea, medias con bombacha. Te llegaban a pescar un preservativo y te echaban. Era con la mano, puramente con la mano, incluso nos tomaban examen para que lo hiciéramos perfecto. Por eso yo hace tantos años que enseño cómo hacer una buena masturbación manual, lo aprendí con muchos años de oficio, porque era mi trabajo”, cuenta y se interrumpe.

“Vos me preguntarás: ‘Una masturbación, ¿y por qué no podían hacerlo solos?’. Entonces yo te contesto: ‘¿Alguna vez te lavaron el pelo en la peluquería? ¿viste qué distinto es a lavártelo en casa?”, retrucó Paola.

“Llegué a ser una de las cuatro mejores masajistas con final feliz de Buenos Aires, en aquel momento se llamaba ‘masaje de relax’. Realmente tenía un excelente masaje, una excelente masturbación y una excelente atención por sobre todas las cosas. Atendía súper bien, que es lo mismo que siguen diciendo de mí ahora, no porque haga masajes sino por el trato”, cuenta la ahora dueña PK, su escuela de sexo que de nombre lleva sus iniciales.

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Cuando fundó esa escuela su madre le pidió que cuide el nombre de su hermana Luisa porque ella era famosa. “Me dijo ‘dedicate a lo que quieras pero siempre con respeto porque Luisa siempre respetó las reglas y tiene un nombre como actriz. No hagas nada de lo que nosotros podamos avergonzarnos’. Y eso fue lo que marcó mi vida”, cuenta Paola que también se perfeccionó en hacer striptease.

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"Al principio las clases de masaje erótico eran con un modelo vivo. Las mujeres que venían se la tocaban de verdad porque para mí era la mejor manera de aprender. Fue maravilloso hasta que una mujer hizo… ¡taaa!, tiró de más y lo lastimó. Mi modelo dijo ‘nunca más me presto para esto’, y hace muchísimos años lo hacemos con una prótesis peneana”, explicó la profesional que tuvo en su primera clase solo a 7 alumnas.

Luego enseñó cómo realizarle sexo oral a mujeres. Estas clases estaban destinadas al principio para varones heterosexuales y luego también para mujeres porque "es una mentira grande como una casa” que por simplemente ser mujer se sabe cómo satisfacer a otra mujer.

“En los últimos años también atendí parejas. Vi muchas parejas teniendo sexo y eso me hizo ver que el sexo no era como te lo contaban. Las mujeres fingíamos más de lo que creíamos, los hombres duraban menos. Vi los mejores orgasmos fingidos de la historia”, asegura.

Ayuda a parejas a experimentar en tríos

Paola además comenzó a enseñarle a parejas a realizar tríos. Ella se sumaba haciendo masajes eróticos a ambos para que empiecen a experimentar otra presencia en la relación. “Eso es lo que también hace que yo sepa tanto sobre tríos, que asesore hace 16 años sobre tríos: sé de lo que estoy hablando, vi mucho y escuché mucho”.

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Al curso “Tríos, de la fantasía a la realidad”, se suman otros clásicos que se sostuvieron a lo largo de los años. “Uso de manos y boca, que es tanto para dar placer a mujeres como para dar placer a hombres”. También la clase de “alter ego, que es ‘me disfrazo ¿y ahora qué hago?’, porque si vos te aparecés en la puerta de tu dormitorio con un disfraz y le decís a tu pareja ‘¿querés un mate?’, no da”.

Y la clase de “juegos eróticos, donde enseño desde cómo practicar sexo oral hasta para qué sirve salir sin bombacha, por qué usar una linterna o el jengibre, cómo llevar a la práctica la fantasía de pagarle al otro por sexo. Siempre pensando qué posibilidades reales tenés, no te puedo mandar a tener sexo al aire libre si vivís al lado de un jardín de infantes”.

En la extensa entrevista a Infobae también cuenta que en los últimos años sumó más servicios: un cuadernillo en PDF con relatos porno y juegos eróticos, uno con tips para dar placer a mujeres, otro para dar placer a hombres y varios videos explicativos tipo tutorial, incluso uno sobre los sí y los no para hacer un trío (“no con una amiga”, “no ir sin antes fantasear”, “no tirar de la lengua”, no sea cosa que descubrir con quién fantasea la pareja en la vida real lleve a una escena de celos incontrolable).

“En los últimos tiempos también he dado clases un poco más picantes. Por ejemplo, yo estoy al lado de la pareja con un juguete mostrando cómo se practica sexo oral, voy viendo cómo lo hacen y voy corrigiendo”, dice Paola, que firma muchos de sus posteos como “la profe”.

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