El pan forma parte del grupo de los panificados y es el protagonista de toda panadería. Para elegir un buen pan o el que más se amolde a tus necesidades, hay que pensar en sus diferencias y usos, más aún considerando que existen muchísimos tipos de pan.
Particularmente, hay dos variedades que tendemos a confundir: el pan de salvado y el pan integral. Estos panes suelen ser más saludables y nutritivos que los clásicos, pero no son lo mismo. Hoy te cuento cuáles son las diferencias entre ambos tipos de pan, cuál es más sano y para qué se usa cada variedad.
¿Cuál es la diferencia entre el pan de salvado y el pan integral?
Los panes con semillas o granos suelen tener un sabor más intenso, rústico y campestre. Se usan para lo mismo que los panes blancos, en tostadas y sándwiches.
El pan de salvado y el pan integral son nutricionalmente más completos, pero tienen diferencias entre sí. Cuando leemos las etiquetas de los panes o preguntamos en la panadería por estos alimentos, podemos comprobar estas diferencias.
El pan integral se elabora con los granos de cereal enteros, de trigo o los cereales que se elijan. Este pan suele tener además semillas añadidas, de girasol, amapola o avena. Es un pan muy completo y nutritivo.
Al conservar todas las partes del cereal, el pan integral mantiene sus porcentajes nutricionales porque justamente el grano no se rompe. Es un pan rico en fibra, ácidos grasos, vitaminas y antioxidantes.
Al mantener el grano entero, se mantiene intacto el salvado, el germen y el endospermo que lo componen. Además, el pan integral, a diferencia del pan de salvado, genera mayor saciedad.
Por su parte, el pan de salvado se elabora con harina refinada y procesada. Si bien está fabricado con harina de cereales, principalmente se prepara con harina blanca refinada de trigo a la cual se le añade el salvado molido.
En comparación con el pan integral, es menos nutritivo, pero no por ello es malo. Al moler los granos, se destruye el germen interior y el endospermo. El pan pierde vitaminas y minerales culpa de este proceso.
Más allá de sus diferencias, ambas variedades son nutritivas y aportan fibras, solo que una tiene mayor porcentaje y conserva los cereales enteros.
¿Para qué se usan el pan integral y el pan de salvado?
Tanto el pan de salvado como el pan integral combinan muy bien con otros ingredientes, como huevos, tomates, paltas, quesos de diferentes tipos y mermeladas naturales.
Se puede usar para preparar tostadas en el desayuno, sándwiches gourmet fríos o calientes y se usa en algunos lomos o wraps, ya que su consistencia firme mantiene los rellenos en su lugar.
Es una excelente opción para hacer budín de pan cuando te sobran rodajas y para preparar croutons para ensaladas.






