De cara al inicio de clases, que será el miércoles, la Dirección General de Escuelas reiteró un llamado a los padres de los alumnos del último año de las escuelas secundarias, ante una nueva modalidad de festejo. Se trata del Último Primer Día de clases (UPD), donde los estudiantes se reúnen la noche previa y realizan fiestas, donde se consume alcohol, y la pasan en vela, yendo al día siguiente a clases sin dormir, cortando calles y hasta llegando a veces al vandalismo.
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Días atrás se refirió al tema el titular de la DGE, José Thomas y ahora se repitió el llamado a la reflexión desde las redes sociales y de la subsecretaria Graciela Orelogio.
"Queremos pedirles a los padres de alumnos secundarios que el martes 25 acompañen a sus hijos a que durante la noche de ese día se acuesten temprano y se preparen para vivir un día que es bastante especial para nuestros alumnos de 5° año, que vivirán su último primer día de clases, donde resulta positivo que lo transcurran con mucha alegría para que sea una verdadera fiesta”, solicitó la titular de la Subsecretaría de Educación, Graciela Orelogio a los padres de los estudiantes del último año de la secundaria.
¿Qué es UPD?
Esta novedosa celebración nació en nuestro país, más precisamente en Mendoza, a principios de la década pasada, en colegios privados, y ya se extendi y llegó a países limítrofes, como Uruguay y Paraguay.
Inicialmente se trató de una noche en vela previa al inicio de clases del último año, donde los próximos egresados se juntaban en la casa de alguno de los estudiantes. Todo se trataba de festejos ruidosos, con silbatos, bombos, matracas y cotillón. Luego se fue sumando la pirotecnia, para finalmente derivar en fiestas con alto consumo de alcohol, como si se tratara de la propia fiesta de egresados.
