En el mar, el agua salada nos da sed y nos pone el pelo duro. Todo eso gracias a la gran cantidad de sal que tiene. Como el planeta tierra más de un 90% de agua salada, es imposible pensar la cantidad de salinidad que tiene. Pero ¿por qué, cómo o de dónde?
Por qué el agua del mar es salada y de dónde viene toda esa sal
La lluvia y otras formas de precipitación caen sobre nuestro planeta como agua dulce ligeramente ácida. A medida que parte de esta agua fluye sobre el paisaje, erosiona físicamente las rocas y las descompone químicamente. Después transporta las sales de las rocas a los ríos y otros arroyos y las deposita en el océano.
Es decir, la sal del mar viene en gran parte, de las rocas de los continentes. Durante millones de años, la lluvia fue desgastando montañas, suelos y piedras, liberando minerales que luego viajaron por ríos y quebradas hasta llegar al océano.
Parte de esos minerales quedó disuelta en el agua marina y su concentración fue aumentando. También hay aportes del fondo marino. En algunas zonas, como las fuentes hidrotermales, el agua caliente que sale desde el interior de la Tierra libera minerales al mar.
El agua se evapora, pero muchas sales siguen estando. Así, con el paso del tiempo, el océano concentró grandes cantidades de sal, de tal manera que ya no es dulce sino salado. Además, las chimeneas hidrotermales situadas en el fondo del océano y la actividad volcánica submarina también contribuyen a que haya sal en el mar.






