Entre los escombros que dejaron los dos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio hay una imagen que se repite una y otra vez en hospitales y centros de emergencia: niños que llegan solos, sin saber dónde están sus padres o después de haberlos perdido bajo los escombros.
Niños sin familia y que llegan solos a los hospitales en Venezuela, la cara más dolorosa del terremoto
Los videos que se viralizan muestran a chicos rescatados sin sus seres queridos. Unicef advirtió que 3,9 millones de niños viven en las zonas afectadas

Niños que llegan a los hospitales de Venezuela solos y heridos, una de las situaciones más crudas de las que se viven por estas horas en Venezuela
Los videos que comenzaron a circular en Instagram muestran apenas una parte de esa realidad. Historias individuales que ponen rostro a una tragedia mucho mayor y que reflejan el drama que atraviesan miles de familias mientras continúan las tareas de rescate.
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Niños solos y heridos en los hospitales de Venezuela
Uno de los casos más conmovedores es el de Mateo, un niño que llegó con fracturas a un hospital después de ser rescatado de entre los escombros. Allí contó que su mamá había muerto durante el terremoto y que pudo estar con ella durante varias horas.
También se conoció la historia de una beba de aproximadamente nueve meses que fue encontrada sola y trasladada a un centro de salud mientras intentaban localizar a algún familiar.
Entre los casos difundidos aparecen además Isaac y Alanis, dos niños de cuatro años oriundos de Los Corales, que permanecían solos en un hospital mientras las autoridades buscaban ubicar a algún pariente que pudiera hacerse cargo de ellos.
El crudo relato de un rescatista y la advertencia de Unicef
Otra de las escenas que conmovió en las últimas horas fue el testimonio del rescatista Mikel La Rosa. Entre lágrimas, contó que participó en las tareas de búsqueda dentro de un edificio donde, al momento del derrumbe, se celebraba una fiesta infantil.
Mientras estas historias recorren las redes sociales, Unicef alertó que unos 3,9 millones de niños, niñas y adolescentes viven en las zonas alcanzadas por el desastre. El organismo advirtió que, después de un terremoto de esta magnitud, los menores quedan especialmente expuestos a la separación de sus familias, lesiones, desplazamientos forzados, secuelas emocionales y la interrupción de servicios esenciales como la atención médica, el acceso al agua potable y la educación.
La organización informó que ya trabaja junto con las autoridades venezolanas y otras organizaciones humanitarias para asistir a las familias afectadas con atención sanitaria, agua segura, apoyo psicosocial y espacios de protección para la infancia.
Sin embargo, advirtió que la respuesta dependerá también de conseguir más recursos para atender una emergencia que, detrás de cada cifra, sigue teniendo el rostro de miles de niños que hoy esperan volver a encontrar a sus familias.