¡Buena data!

¿Niebla o neblina? La diferencia que pocos conocen y que puede evitar accidentes al volante

Aunque suelen confundirse, niebla y neblina no son lo mismo. La clave está en la visibilidad y conocer la diferencia puede ser fundamental

Editado por Pablo Philippens
philippens.pablo@diariouno.com.ar

Buena parte de Argentina, incluyendo diversas zonas de Mendoza, amanecieron con bancos de niebla y neblina de distinta intensidad, un escenario habitual durante los meses más fríos del año. Aunque en la vida cotidiana ambos términos suelen usarse como sinónimos, los especialistas remarcan que existe una diferencia clave entre estos fenómenos meteorológicos, especialmente por el impacto que tienen sobre la circulación.

La niebla y la neblina se originan de la misma manera: aparecen cuando el aire húmedo se enfría hasta alcanzar el punto de condensación y se forman pequeñas gotas de agua suspendidas cerca de la superficie terrestre.

Este tipo de condiciones suele registrarse en otoño e invierno, principalmente durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, cuando coinciden temperaturas bajas, alta humedad, poco viento y cielos despejados durante la noche.

La niebla, un fenómeno que se instala en Mendoza año tras año. Imagen ilustrativa - achivo.

La diferencia entre niebla y neblina

La principal distinción entre ambos fenómenos está relacionada con el alcance de la visibilidad horizontal.

Según los expertos, se habla de niebla cuando la visibilidad es inferior a un kilómetro, una situación que puede complicar seriamente la circulación en calles, rutas y autopistas.

En cambio, la neblina se presenta cuando la visibilidad supera ese kilómetro. Aunque el paisaje luce brumoso y opaco, todavía es posible distinguir objetos a mayor distancia, por lo que sus efectos sobre el tránsito suelen ser mucho menores.

La neblina, diferente a la niebla. Foto: archivo.

La niebla, además, puede provocar demoras en vuelos y otros servicios de transporte, debido a la importante reducción del campo visual. También genera un ambiente más húmedo y una sensación térmica más baja.

Ante la presencia de bancos densos de niebla, los especialistas recomiendan extremar las precauciones al conducir. Entre las medidas más importantes figuran:

  • Reducir la velocidad
  • Mantener una mayor distancia respecto de otros vehículos
  • Utilizar luces bajas o antiniebla
  • Evitar las luces altas, ya que el reflejo sobre las gotas de agua reduce aún más la visibilidad.
  • También aconsejan evitar maniobras bruscas hasta que las condiciones mejoren.

Aunque la neblina generalmente no provoca interrupciones importantes en el tránsito, los expertos recuerdan que cualquier disminución de la visibilidad exige conducir con mayor atención para minimizar riesgos.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados