Cuando pensamos en cañones profundos dentro de Mendoza, formaciones geológicas impactantes o desiertos de aventura, la mente viaja de inmediato hacia los laberintos rocosos de San Rafael o los misteriosos paisajes de Malargüe. Sin embargo, para aquellos que desean escapar de las multitudes y vivir una aventura auténtica en la montaña, nuestra provincia esconde rincones secretos que no todos conocen.
En el corazón del Valle de Uco, lejos del radar del turismo masivo, se alza un escenario de ciencia ficción tallado por el agua y el viento: el Cañón de la Huayquería.
El secreto mejor guardado de San Carlos
A tan solo unas horas de la Ciudad de Mendoza, viajando hacia el sur por la Ruta Nacional 40 y adentrándose en el departamento de San Carlos, se encuentra esta fascinante lugar, que muchas de las guías tradicionales todavía no tienen muy en cuenta.
La Huayquería (cuyo nombre proviene de los "huaycos", los cauces secos o acequias naturales formadas por las lluvias torrenciales) es un imponente cañón de arcilla y sedimentos sumamente estrecho.
A medida que se camina por su interior, los paredones de tierra rojiza se elevan a gran altura, tapando casi por completo la luz del sol y creando un efecto visual claustrofóbico e impactante, que parece sacado de una película del lejano oeste norteamericano.
Este es el escenario ideal para las personas que buscan dar sus primeros pasos en el senderismo fotográfico o, simplemente, retratar una postal de montaña inolvidable.
Este sitio era considerado sagrado por los antiguos habitantes huarpes, quienes utilizaban las profundidades del cañón como refugio natural y zona de conexión espiritual.
Los baqueanos de la zona todavía relatan leyendas sobre el respeto que infundía este laberinto de tierra roja. Dicen que el viento, al filtrarse por las estrechas grietas de arcilla, genera un murmullo que los antiguos interpretaban como las voces de los ancestros custodiando el lugar.
Consejos para asistir a este lugar
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Contratar un guía local o realizar la excursión a través de prestadores autorizados en San Carlos, ya que el laberinto de senderos puede ser confuso.
Llevar calzado de trekking cómodo y ropa adecuada.
Llevar agua suficiente y protección solar.
Consultar siempre el pronóstico meteorológico antes de emprender la subida, ya que las tormentas pueden generar repentinos aludes de barro o agua en los huaycos.






