Cuando quieras perfumar la casa, el jardín o la oficina de trabajo, una manera fácil y rápida es utilizando plantas con flores aromáticas. Cabe destacar que los perfumes naturales y frescos tienden a relajarnos y ponernos de buen humor en instantes.
Ni rosas ni margaritas: la planta que desprende un aroma delicioso y es deseada por sus flores
Si quieres una planta de fácil cuidado, y que inunde el jardín con sus flores coloridas, te dejamos una recomendación

Esta planta es anhelada por sus flores de color. Imagen: Freepik
Otro de los beneficios de las flores es que sus colores influyen en el estado de ánimo, los colores suaves tienden a calmar, mientras que los más intensos suelen aumentar la percepción de la energía.
En el caso de que quieras cultivar una planta con flores, y quieras salir de las especies típicas como las margaritas o los rosales, a continuación presentamos una guía sobre las flores más deseadas.
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Una planta única para el jardín
La Camellia japonica, conocida popularmente como camelia es una de las plantas con flores más deseadas debido a su variedad de formas y colores. De hecho, desprende un aroma muy agradable.
Las flores son solitarias, aparecen en el ápice de cada rama, y son con una corola simple o doble, que puede ser de diferentes colores del rojo, al blanco, rosa, simple o bicolor. Llaman la atención de las abejas y mariposas.
Las camelias florecen en invierno y desarrollan unas flores preciosas que, con toda seguridad, alegrarán la estación invernal, durante los tres meses sin parar.
Cuidados básicos de la planta
Según los expertos de Hogarmania, hay que tener en cuenta varios cuidados para que las camelias florezcan y crezcan con ganas:
- Luz y ubicación: estas plantas no necesitan luz directa, aunque es importante colocarlas en un sitio fresco y húmedo que les ofrezca la sombra que necesitan para prosperar. Lo ideal es que sea una orientación al norte. Aunque prefieren la sombra o semisombra, existen ciertas excepciones que pueden desplegar todo su esplendor bajo pleno sol, siempre y cuando, cuenten con la humedad requerida.
- Riego: el calor puede marchitar estas flores, así que la clave es que la tierra nunca se seque, ya que la planta depende de la humedad ambiental. Lo mejor es regarlas con agua de lluvia, pero si lo haces manualmente, en invierno debería ser una vez a la semana y en verano dos veces a la semana.
- Abono: si quieres lograr que estas plantas tengan un aspecto verde y frondoso, es fundamental proporcionar un sustrato que aporte acidez. Una vez en primavera y otra en otoño.