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Mascotas

Ni papel aluminio, ni cáscara de limón: el elemento que evita que tu gato destruya los muebles

Los muebles de tu casa pueden ser dañados por tus gatos, aunque también puedes protegerlos con un elemento. Los detalles, en la nota

Editado por Luciano Carluccio
carluccio.luciano@diariouno.com.ar

Uno de los problemas más comunes a la hora de tener un gato en casa se da en el daño que pueden sufrir tus muebles. Sucede que, para estos animales, las partes de tu casa pueden ser un momento de diversión y descarga, y por eso pueden arañarlos o romperlos. Sin embargo, puedes recurrir a diversos elementos caseros para dejarlo atrás.

En concreto, tienes que saber que el gato no araña por maldad; sino que lo hace para marcar territorio, estirar sus tendones y desprender las capas muertas de sus garras, y ahí es donde entran los muebles de tu casa.

Gato muebles

Los gatos pueden destruir los muebles de tu casa.

Plástico de burbujas, el elemento que evita que tu gato destruya los muebles

Al intentar apoyar sus patas delanteras sobre el plástico, las burbujas crean una superficie irregular que se hunde. El gato siente que no tiene un agarre firme, lo que le genera inseguridad y hace que se vaya de cualquier mueble de casa.

Si el gato llega a ejercer presión, el sonido del "pop" al estallar una burbuja actúa como un refuerzo negativo, sorprendiéndolo lo suficiente para tener una experiencia poco placentera.

plastico de burbujas

Esta superficie crea una inseguridad que asusta a la mascota.

Es vital recordar que el uso de este material es una medida disuasoria, no una solución definitiva a la necesidad de arañar. Para orientar el daño, puedes colocar los famosos rascadores para gatos en algunos puntos importantes de tu casa.

Una vez que tu gato adopte el rascador como su sitio favorito, podrás retirar el plástico de burbujas de los muebles de tu casa. No hace falta que envuelvas todo como si estuvieras en una mudanza.

Cómo aplicar este truco correctamente

Para salvar tu casa, debes identificar los puntos críticos, como pueden ser las esquinas del sofá, las patas de la mesa o los laterales de las sillas.

Corta láminas de este material y sujétalas con cinta adhesiva de pintor, colocándolo en los muebles durante un periódo de dos semanas. Justamente, este es el tiempo promedio que tarda un gato en desprenderse de un hábito.

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