Ciencia y espiritualidad

Neurociencia: si eres una persona que reza, busca a Dios y medita, tu cerebro activa una región emocional

Dentro de la neurociencia, hay prácticas espirituales como el rezo que activan áreas clave del cerebro vinculadas a la emoción, la empatía y el bienestar

La búsqueda de Dios siempre ha sido considerada un terreno exclusivo de la fe. Sin embargo, actualmente todo ha cambiado, pues la neurociencia comenzó a explorar algo que nadie imaginaba ni cuestionada: ¿qué sucede en el cerebro cuando una persona reza o medita?

Esta disciplina que estudia el sistema nervioso compuesto entre otros por el cerebro, para comprender como funciona ante lo que haga el humano, ha demostrado que rezar o meditar no es nada más una actitud aprendida o una frase motivacional repetida frente al espejo. Es, en gran parte, una forma particular en que el cerebro procesa la información y regula las emociones.

Neurociencia: si eres una persona que reza, busca a Dios y medita, tu cerebro activa una región emocional

mujer meditando
Varios estudios han analizado lo que ocurre dentro de tu cerebro cuando rezas o meditas y se cree que cuando entramos en oración, el lóbulo frontal se enciende. Pero en la oración profunda, la actividad del lóbulo frontal disminuye nuevamente.

Varios estudios han analizado lo que ocurre dentro de tu cerebro cuando rezas o meditas y se cree que cuando entramos en oración, el lóbulo frontal se enciende. Pero en la oración profunda, la actividad del lóbulo frontal disminuye nuevamente.

Así como Juana de Arco era guiada en batalla por voces divinas y algunos aseguran ver a Dios e incluso entablar una conversación con Él, la ciencia actual decidió entrometerse en estas cuestiones espirituales para entender qué hace el cerebro en estos casos siendo una herramienta mucho más terrenal.

Así es como a partir de la neurociencia se creó una disciplina llamada neuroteología qué no busca lo que todos, es decir la existencia de Dios, sino que va más allá: intenta descifrar circuitos neuronales que se prenden automáticamente cuando la persona intenta comunicarse espiritualmente.

Se cree que muchas de lo que una persona vive y ve es de forma espiritual podría estar ligado a fenómenos neurológicos como la epilepsia del lóbulo frontal. La explicación dada a partir de investigaciones dieron como resultado algo muy asombroso.

Esos choques eléctricos en el cerebro es lo que activan las regiones ligadas a emociones fuertes, creando de cierta forma una experiencia que para el individuo sería "contacto directo con la divinidad".

cerebro de una monja
Diversas áreas del cerebro, activas durante la experiencia religiosa.

Diversas áreas del cerebro, activas durante la experiencia religiosa.

Esa activación de regiones asociadas a la emoción, la autorreflexión y la regulación interna, ayudaría a explicar por qué muchas personas experimentan calma, bajo estrés, conexión o incluso trascendencia.

¿Por qué? Porque al rezar o meditar cotidianamente, se produce una activación sostenida en áreas como el córtex prefrontal, que está encargado de la atención y la toma de decisiones, además de darse alteraciones en la corteza insular, lo que sugiere que estas prácticas ejercen un efecto protector sobre la salud mental.

Sin embargo, dentro de esta disciplina también hay críticas, no es todo tan perfecto como parece. Pues otros investigadores creen que cuando áreas del cerebro se iluminan en un escáner mientras alguien reza no prueba que la oración sea la causa única de esa activación.

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