"¿Me podés llamar a las 12 del mediodía, porque le estoy dando de mamar al bebé?", esta fue la primera frase que Natalia Mercery (35) -quien desde ayer es la representante de Guaymallén para la Fiesta de la Vendimia-, le dijo a Diario UNO.
Natalia Mercery, representante vendimial de Guaymallén, se crió en un hogar sostenido por mujeres
No es casualidad, porque para Natalia, la maternidad, el arte y sus ideas solidarias no le impiden: la animan en su participación como Representante de la Comuna.
Con mucha naturalidad y simpleza, contó que su examen fue el que más puntos sacó y que el lunes recibirá una notificación formal al respecto.
Más allá de esto, el lugar que desde este viernes ocupa la joven como representante de Guaymallén, tiene que ver mucho con su impactante historia personal, que es la prueba concreta de que las mujeres pueden salir adelante apoyándose las unas a las otras. Esta lección ella la aprendió de su abuela y de su madre.
Un hogar sostenido por mujeres
Para Natalia, el ejemplo de mujer y de familia se los dieron su abuela Dora, quien se hizo cargo sola de criar a su hija, y Adriana, su mamá, quien tuvo cinco hijos y no compartió la crianza con nadie.
Mamá y abuela fueron celadoras. "Así que en mi familia sabemos del sacrifico que hace la gente que se dedica al mantenimiento de las escuelas".
Natalia contó que desde chiquitos, ella y sus hermanos la ayudaban a su mamá a poner a punto las escuelas para el comienzo de clases.
Por lo dura de la situación económica que debió pasar su familia, ella se propuso ayudar desde chica.
La decisión de maternar sola a los 22 años
A Natalia le tocó vivir una experiencia de vida similiar a la de su abuela y su mamá, que se hicieron cargo de maternar sin una pareja que acompañara este proceso,
A los 22 años, quedó embarazada de su primer hijo, Abdiel, que hoy tiene 11 años. Nunca dudó de su capacidad para encarar la crianza sola. Lo que sí tuvo que hacer fue combinar la maternidad con el trabajo fuera de casa.
Después estudió contactología y entró a trabajar en un laboratorio y más tarde en otro, siempre dentro del mismo rubro.
Cuando su hijo era pequeño, su abuela la ayudó a criarlo.
Luego, Dora falleció ya que estuvo muchos años enferma producto de una mala praxis médica. Pero para ese entonces, la situación económica de la familia había comenzado a repuntar.
Un proyecto de familia y arte
Después de transitar un camino largo y dificultoso, pero siempre con una actitud positiva y resiliente, Natalia se animó a concretar sus sueños.
Primero se dedicó a estudiar lo que a ella le gustaba, que era maquillaje, peluquería y todas las actividades relacionadas con la estética.
►TE PUEDE INTERESAR: Vendimia 2023: la reina blue denunció al municipio de Guaymallén por no cumplir el fallo de la Corte
Tambíen incursionó en el baile y en la música, estudió canto, tango, flamenco y danza contemporánea, para quedarse definitivamente con el canto.
Así conoció a Gastón Aranguez, quien hoy es su marido y el padre de sus dos hijos menores; Logan (5) y Viggo (9 meses)
Natalia y Gastón se conocieron a través de amigos músicos e inmediatamtente se sintieron unidos por sus dos pasiones: la música y el estilismo, ya que Gastón también se dedica a la peluquería.
Lo que decidieron hacer juntos fue un proyecto de vida, más allá de tener hijos, compartir un trabajo -armaron una peluquería- y dedicarse a formar parte de una banda y del dúo musical GeN.
Pero, como a muchos mendocinos y mendocinas les sucedió, sobrevino la pandemia y el sueño del negocio propio claudicó.
Así, con su hijito en el coche y ayudándose mutuamente con su amiga, se conviertieron en "las chicas del café", una anécdota más para el libro de vida que algún día Natalia Mercery piensa escribir.
Con Gastón concretaron el sueño de unir el arte con la solidaridad, y crearon DarArte, que fue la iniciativa que Natalia presentó como aspirante a representar a Guaymallén en la Vendimia 2023.
DarArte, un proyecto de arte solidario
Entre los requisitos que se les pedían a las aspirantes a ser la representante de Guaymallén en la Fiesta Nacional de la Vendimia, figuraba el de un proyecto que ellas se propusieran materializar, en favor de la comunidad.
DarArte es un evento en el que tocan bandas de música, o solistas, en favor de una entidad de la sociedad que necesite ayuda. No se cobra entrada, sino que se canjea por un alimento no perecedero.
►TE PUEDE INTERESAR: La Suprema Corte decidió en pleno sobre la reina de la Vendimia de Guaymallén
Con este proyecto, durante el 2022 pudieron ayudar a 4 merenderos de Guaymallén y también a gente damnificada por algún tipo de contingencia. Al mismo tiempo, el evento sirve para promocionar a grupos y cantantes solistas locales.
Qué piensa de la particular elección en Guaymallén
Después del fallo de la Suprema Corte de Justicia que se inclinó a favor de que Guaymallén tuviera una candidata en la Fiesta Nacional de la Vendimia, esta comuna tuvo que organizar la elección en tiempo record.
El punto es que ni el intendente, ni el presidente del Concejo Deliberante, Ignacio Conte, iban a ceder en que la elección fuera un concurso de belleza. En tiempo record, organizaron y decidieron que las candidatas se presentaran a rendir un examen de cultura general - más bien relacionado con temas importantes para la comuna- y luego pudieran ser electas por los vecinos, a través de un formato digital.
La mayor crítica que este sistema recibió fue que, en pos de no mostrar a una mujer cuyos atributos únicamente tuvieran que ver con la belleza física, solo mostraron de ellas una frase que tomaron de sus exámenes, presentándolas con un número.
Natalia cree que está muy bien que se conozca el proyecto de las aspirantes y que no solo sean una cara bonita para mostar. Pero tiene sus reparos en la forma de elección.
Si bien dijo que entiende a sus compañeras, porque muchas de las jóvenes se quejaban por la falta de atributos vendimiales, argumentando que son elementos propios de la Vendimia y que no pueden quitarse esas tradiciones, ella tiene otras ideas.
Antes de concluir, destacó que está a favor de conciliar desde un aspecto positivo y no coincide con las confrontaciones.






