Despedida

Murió Francesco Barbera, cocreador con su esposa Teresa de un sello distintivo en la gastronomía de Mendoza

A los 95 años se produjo el fallecimiento de don Francesco Barbera, esposo de María Teresa, con quien fundaron famosos restaurantes de comida italiana. Tuvieron siete hijos. Llegó a Mendoza en 1950

La comunidad mendocina tiene un motivo para estar triste este lunes, ya que se conoció la noticia del fallecimiento de don Francesco Barbera, a los 95 años. Este inmigrante italiano llegó a Mendoza con su esposa María Teresa Barbera y a puro esfuerzo y trabajo erigieron un sello propio en la gastronomía local.

Francesco Barbera nació en Milazzo, Sicilia, en 1928 y se fue a los 95 años en Mendoza, luego de desmejorarse su salud a comienzo de este año. Llegó a nuestra provincia a los 22 años, con el oficio de marmolero, y en 1950 conoció al amor de su vida, María Teresa Corradini en el pequeño restaurante de la familia de ella, en calle Las Heras.

Dos años después se casaron, y tuvieron siete hijos: Santina, Ángelo (fallecido), Beatriz, Joaquín (fallecido), Fernando, María Luisa y Bernardette. Mientras criaban a sus hijos, construyeron una cadenas de restaurantes, uno de ellos con su nombre, Francesco, a puro esfuerzo y amor.

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Francesco Barbera junto a su familia. Foto: Fernando Martinez/ Diario Uno
La familia Barbera despidió a don Francesco (al centro, abajo), quien falleció a los 95 años.

La familia Barbera despidió a don Francesco (al centro, abajo), quien falleció a los 95 años.

"Un padre maravilloso"

Sobre la personalidad de su esposo, la afamada cocinera siciliana María Teresa, dijo en una entrevista realizada con motivo del Día del Padre. “Supe que era un padre maravilloso de entrada, cuando me ayudó a cambiar pañales. Pero especialmente, cuando lo veía ir a comprar zapatos a los chicos. Mi padre era muy bueno, pero delegaba esas tareas a mi madre. Francesco disfrutaba cde uidar a los chicos, ya que yo tenía que hacer la comida para el restaurante. Demostró ser un hombre cariñoso, en una época donde el machismo no permitía que estas muestras de cariño fueran comunes”.

Papá fue siempre un hombre tranquilo, pero que supo enseñarnos algo fundamental: el respeto. Él nos dejaba hacer, pero con una mirada nos hacía entender que nos estábamos saliendo del camino, y esa bastaba”, lo definió la “benjamina” de Francesco y Teresa, Berna (Bernardette).

Italiano del sur, a pesar de su oficio de marmolero -hizo los trabajos del Correo Central de Mendoza- tenía mucha afinidad para la cocina, y junto a Teresa formaron una dupla exitosa, creando el afamado restaurante La Marchigiana, Vecchia Roma y Francesco. Ella en la cocina, y él en la administración.

Sin embargo, la hija mayor, Santina, alguna vez confesó: “Mi papá aprendió de chiquito a ser proveedor”de la familia. En su casa, desde los ocho años hacía las compras, y se hizo un experto en pescados. También siempre supo elegir la mejor verdura. Por eso no le costó nunca saber qué era lo mejor para nosotros sus hijos, y ser la compañía ideal para mi mamá en el restaurante”. Luego agregó, al definir si su papá o Teresa eran mejores cocineros: “Él mantiene la tradición de la comida del Sur de Italia, mientras que mamá, adaptó la comida del restaurante a los gustos más generales de la gente”, aclaró Santina. Por su parte, Berna aportó: "Papá cocina más rico porqué es más jugado”.

Este lunes, la inmensa familia Barbera, despidió, sobre todo, a una gran persona, el tronco de una gran familia, y quien que supo transmitirle sus valores a sus hijos.