Con motivo de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, el INDEC elaboró un dossier estadístico que refleja el perfil educativo y laboral de las argentinas. De los datos otorgados se concluye que las mujeres alcanzan niveles más altos de educación formal pero sufren peores condiciones de trabajo y tienen limitado su acceso al mercado laboral.
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Al establecer el perfil demográfico, los datos del INDEC establecen que en la población total argentina hay 105 mujeres por cada 100 varones. Las mujeres viven, en promedio, más años y, por lo tanto, tienen una mayor presencia en la población de 65 años y más. Como consecuencia de la sobrevida, las mujeres de 80 años y más presentan mayores dificultades para realizar actividades de la vida cotidiana.
Más estudio, menos y peores trabajos
En lo que respecta al perfil educativo, a partir de los 18 años, las mujeres presentan mayores tasas de asistencia al sistema educativo. Además, son ellas las que alcanzan niveles más altos de educación formal.
El 35,2% de las tienen estudios universitarios completos o incompletos, mientras que en el caso de los varones el porcentaje es de 30,7%.
La autonomía económica está determinada por la participación en el mercado laboral y las formas que esta asume.
Según el informe, más allá de los importantes avances, las mujeres participan menos en el mercado laboral. Es que la tasa de empleo de las argentinas subió del 32,8% en 1996 a el 43,9% en 2019. Pero, en ese último periodo, los varones alcanzaron el 64%.
Esto significa que la brecha es del 0,69%. Se entiende como brecha a la distancia entre mujeres y varones en relación a un indicador determinado. Se calcula como el cociente entre los resultados del indicador para las mujeres y los varones.
Por otra parte, la participación laboral registra diferencias según la etapa del ciclo de vida por la que transitan las personas. La mitad de las mujeres de 14 años y más participa en el mercado laboral, mientras que 7 de cada 10 varones lo hacen.
También se destaca que son ellas más propensas a atravesar situaciones de desocupación y subocupación pero hay paridad en la informalidad.
Es decir que a pesar de contar con un mayor nivel educativo, las mujeres trabajan en el mercado laboral menos tiempo promedio que los varones.
Estas diferencias se hacen más notables en los casos jerárquicos donde las mujeres acceden en menor medida a los puestos de dirección y jefatura (segregación vertical) y tienen ingresos inferiores a los de sus pares varones.
Solo el 5% de mujeres que trabajan ocupan cargos de dirección o jefatura, mientras que entre los varones el porcentaje es casi el doble. Hace 15 años la brecha era la misma.
En lo salarial también se ven las diferencias, entre los ocupados, por cada 100 pesos que gana en promedio un varón, una mujer gana 75. Hace 15 años, una mujer ganaba, en promedio, 68 pesos por cada 100 de un varón
Menos hijos y matrimonios
A lo largo del tiempo se ha registrado un importante descenso de la fecundidad; en promedio, las mujeres tienen cada vez menos hijos. Las mujeres en 2010 tuvieron, en promedio, 4 hijos menos que en 1869.
Es decir, tasa de fecundidad en 1869 era de 6,8% y en 2010 fue de 2,4%.
Por otra parte, entre las mujeres que conviven en pareja, se registra un aumento de las uniones consensuales. En 2010 las uniones consensuales se duplicaron respecto de 1991.




