A pesar de que en algunas provincias, como en Mendoza, la cuarentena ya está en fase cinco, de aislamiento social pero con muchas actividades económicas y sociales en incipiente apertura, hay avances que aún no pueden concretarse. Uno de ellos es al vuelta de los estudiantes al cursado presencial.
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En este sentido, a nivel nacional se está estudiando un método que podría funcionar para disminuir al mínimo los riesgos de contagio.
El formato se denomina 4-10, fue ideado por científicos israelíes y se basa en aprovechar el punto débil del virus, y es su periodo de latencia, de entre dos y tres días, en el que raramente produce contagios.
Básicamente consiste en que los alumnos asistan a la escuela por grupos, durante cuatro días, por diez días de cuarentena en sus casas.
El método, paso a paso
En general, el sistema funciona de la siguiente manera: el aula se divide en dos grupos.
El primer grupo asistirá a clases presenciales la semana 1 de cursado. Lo harán durante cuatro días: de lunes a jueves. Mientras que el viernes no se dicta ninguna materia, sino que queda como día de desinfección.
Luego, ese grupo no asiste por un periodo de 10 días y sí lo hace el segundo grupo, que va a la escuela la semana 2 de cursado, también de lunes a jueves, dejando libre el viernes.
Ambos equipos se intercalan: el grupo 1 va a clases la semana 1 y la 3, el grupo 2, va a clases la semana 2 y la 4.
Si se detectan casos positivos de Covid-19 en el aula, se aprovecha este periodo de latencia, que, como se dijo anteriormente, es de alrededor de 3 días y en el que los contagios son mucho menos frecuentes.
Los niños que pudieran padecer la enfermedad, estarán en el periodo denominado "de ventana" en sus casas, por lo que se reducen drásticamente las posibilidades de que se enfermen todos los niños de un mismo grado.
Qué pasa en Mendoza
Desde la DGE aseguraron que todas estas posibilidades se están estudiando y se tienen en cuenta. Sin embargo, hasta el momento, lo único factible es lo que dijo el director General de Escuelas, José Thomas, durante la semana pasada.
Esto es que los alumnos que primero regresen a clases -cuya fecha posible de retorno se considera para después de las vacaciones de julio- serán los de trayectorias educativas más débiles, es decir, los que menos posibilidades tengan de estudiar a distancia de forma efectiva, por falta de conectividad, de dispositivos, o de adultos que acompañen las tareas. También lo harán los chicos de las escuelas albergues y los estudiantes del último año del nivel medio.
De todas maneras, no se descarta ninguna posibilidad puesto que todavía no se ha tomado una decisión definitiva acerca de cómo será el regreso.
