Uno se siente Will Smith caminando en una ciudad desolada, aprovechando la luz del día antes que las sombras inviten a los mutantes a salir de sus escondites. Los 25 de diciembre, más o menos a la siesta, más o menos a la tarde, uno se siente en Soy Leyenda. Ni el loro camina por la calle. Ni acá, en San Martín, Mendoza, ni en ninguna ciudad argentina que se precie de tal.
No hay nadie, salvo alguno que busca notas.
Todo está cerrado, todo desolado. En la calle solo hay estacionado un Fiat 1500. Está ahí, en pleno corazón de la ciudad. Sobre la avenida Boulonge Sur Mer, entre Noques y 25 de Mayo, a 50 metros de la Municipalidad. Está ahí, como abandonado, a pesar que allí hay estacionamiento medido. Está ahí desde hace al menos un mes, quizás más.
Tres de los cuatro neumáticos están totalmente desinflados, marcando el tiempo de abandono.
Tanto tiempo hace que está ahí y tan poco se sabe de su origen, que han comenzado a hacerse especulaciones que, dentro de un par de semanas más, serán casi leyendas.
Algunos dicen el Fiat 1500 está ahí desde siempre, desde antes que la ciudad. “Era del capitán Mariano Necochea y quedó ahí cuando él y el General se fueron a cruzar Los Andes”, arriesga uno de los exagerados.
Otros sostienen que el dueño del auto lo estacionó allí en 1979 y se murió infartado en una partida de cacho que se realizaba en el Club Social.
Ya hay decenas de versiones así. Y mañana habrá más.




