¿Por qué funciona el bicarbonato de sodio?
El bicarbonato de sodio tiene propiedades exfoliantes, antimicrobianas y desodorantes. Gracias a su capacidad para eliminar células muertas y suavizar la piel, este mineral se ha ganado un lugar en muchos rituales de belleza.
En cuanto a las durezas en los pies, su acción es eficaz porque ayuda a aflojar la piel gruesa y permite que se elimine fácilmente, dejándola más suave y flexible.
Cómo funciona el truco para dejar tus pies relucientes
Este truco no requiere de ingredientes complicados ni de una gran inversión. Solo necesitas bicarbonato de sodio, agua tibia y un poco de tiempo para consentir tus pies.
Paso 1: Prepara el Remojo. Llena un recipiente lo suficientemente grande como para sumergir ambos pies y añade agua tibia (asegúrate de que no esté demasiado caliente para evitar quemaduras). Luego, agrega tres cucharadas de bicarbonato de sodio al agua.
Paso 2: Remoja los pies en el agua con bicarbonato durante unos 15 a 20 minutos. Este tiempo permitirá que el bicarbonato haga su magia, suavizando la piel endurecida y facilitando la eliminación de las células muertas.
Paso 3: Exfolia. Después de haber remojado los pies, utiliza una piedra pómez o un raspador especial para durezas para frotar suavemente las zonas afectadas. Con movimientos circulares y sin aplicar demasiada presión, verás cómo la piel gruesa comienza a desprenderse.
Paso 4: Por último es hora de la hidratación. Una vez que hayas eliminado las durezas, es esencial hidratar la piel. Puedes usar una crema para pies o aceite de coco para mantener la suavidad. Si prefieres algo más natural, el aloe vera también es una excelente opción para calmar y nutrir la piel.




