El agua de la canilla contiene minerales como el calcio y el magnesio. Con el tiempo y el uso constante, estos minerales se acumulan en los conductos internos de la cafetera, formando una capa blanca conocida como sarro o cal.
¿Por qué es tan importante limpiar el sarro de tu cafetera?
La acumulación de cal en la cafetera genera tres problemas principales:
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Altera el sabor: el sarro acumulado puede amargar el café o darle un desagradable gusto metálico.
Obstruye el flujo: el agua no circula a la presión correcta, lo que altera la extracción del café.
Reduce la temperatura: la cal actúa como un aislante térmico, por lo que tu café saldrá tibio en lugar de caliente.
Cómo descalcificar una cafetera paso a paso
Si bien existen productos químicos comerciales (líquidos descalcificadores), te aconsejamos usar vinagre blanco o, en su defecto, el ácido cítrico.
Previo al paso a paso, te aconsejamos revisar el manual de tu fabricante. Algunas marcas específicas (como Nespresso o Dolce Gusto) recomiendan evitar el vinagre porque puede desgastar ciertos componentes internos a largo plazo si se usa en exceso.
- Retira los filtros, cápsulas usadas o restos de café molido.
- Limpiá el depósito de agua con detergente y agua.
- Mezclá partes iguales de agua y vinagre blanco hasta llenar el depósito de la cafetera. Si usas ácido cítrico, te aconsejamos disolver dos cucharadas de ácido cítrico en un litro de agua templada y viértelo en el depósito.
- Encendé la cafetera y dejá que corra el proceso como si hicieras café. Sin embargo, tendrás que detener el ciclo a la mitad.
- Apagá la máquina y dejá que la solución repose dentro de los conductos entre 15 y 30 minutos. Esto disolverá las incrustaciones de cal más fuertes.
- Encendé nuevamente la cafetera y esperá a que termine el ciclo.
- Desechá el líquido del depósito y limpialo bien.
- Para evitar que tu próximo café sepa a vinagre, llena el depósito únicamente con agua limpia y filtrada y haz correr la máquina por completo. Repetí este proceso de enjuague 2 o 3 veces.






