Datos oficiales

Más de 2.200 conductores dieron alcoholemia positiva en controles de tránsito en 2026

De las cifras por las actas de alcoholemia positiva se desprende que 1.056 automovilistas superaron el gramo por litro de sangre

Editado por Melisa Stopansky
stopansky.melisa@diariouno.com.ar

Un nuevo accidente de tránsito con un desenlace trágico volvió a poner en el centro de la escena la problemática de los conductores borrachos y las graves consecuencias para la sociedad. En la madrugada del miércoles, un peatón falleció en Rodeo del Medio, Maipú, cuando intentaba cruzar una calle y fue embestido por un hombre que manejaba con 2,62 gramos de alcohol por litro de sangre.

La fatalidad de las últimas horas y el componente de un conductor con alcoholemia positiva representan un flagelo que el Ministerio de Seguridad de Mendoza revela y busca bajar las cifras con más controles en las calles. El tema también llegó a la política de la mano de los legisladores mendocinos, Pamela Verasay y Lisandro Nieri, quienes plantearon un proyecto en el Congreso para agravar las penas para quienes maten al volante y bajo los efectos del alcohol.

Así quedó el vehículo del conductor que fue detenido como presunto autor de un homicidio culposo en ocasión de tránsito este miércoles en Maipú.

Una tragedia y el alcohol al volante

El hecho ocurrió pasadas las 6.30 en la intersección de calles María Auxiliadora y Libertador, en el barrio 25 de Mayo, en Maipú. Según relataron testigos a la Policía, un Peugeot negro circulaba a alta velocidad por las calles del barrio en el momento del impacto. El detenido fue sometido a un test de alcoholemia que arrojó un resultado de 2,62 gramos de alcohol en sangre, muy por encima del límite permitido, que es 0,5 gramos. Quedó aprehendido a disposición de la Justicia y su vehículo fue secuestrado.

La víctima, un hombre de 32 años domiciliado en el mismo barrio, recibió los primeros auxilios de los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), quienes detectaron fracturas de cráneo, maxilofacial y de fémur izquierdo. Pese a los intentos de los especialistas, la víctima murió en el lugar por las heridas que sufrió.

Lo que dicen las cifras de alcoholemia

El caso de Rodeo del Medio no es un hecho aislado. De acuerdo con datos oficiales correspondientes al período comprendido entre el 1° de enero y el 1° de septiembre de 2026, en Mendoza se realizaron 77.263 controles de alcoholemia (entre las que hace la Policía Vial y las comunas), el 100% de la muestra relevada para esta estadística en lo que va del año.

De ese universo de conductores testeados:

  • 1.167 dieron positivo con una alcoholemia de hasta 0,99 gramos por litro de sangre, lo que derivó en la confección de un acta y representa el 1,51% de los controlados.
  • 1.056 superaron el 1 gramo por litro, el umbral a partir del cual la conducta pasa a un proceso contravencional, es decir, el 1,36% del total.

Imagen del dosaje al presunto autor del homicidio en ocasión de tránsito en Maipú.

En conjunto, esto significa que alrededor del 2,87% de los conductores controlados en Mendoza durante 2026 -prácticamente 3 de cada 100- circuló con algún nivel de alcohol en sangre. Es exactamente este último grupo, el de la alcoholemia por encima de 1 gramo, en el que se enmarca el conductor detenido esta madrugada en Maipú, que registró 2,62 gramos de alcohol en sangre: más de 4 veces el límite que ya habilita el proceso contravencional.

El contexto de un problema persistente

Casos como el de Rodeo del Medio -donde el conductor no solo superó ampliamente el límite de alcoholemia permitido, sino que además intentó escapar tras el impacto- reflejan cómo, detrás de cada cifra estadística, hay historias con consecuencias irreversibles.

La Policía y los municipios continúan reforzando los operativos de control en distintos puntos de la provincia, en un intento por reducir los siniestros viales vinculados al consumo de alcohol, una de las principales causas de accidentes de tránsito con víctimas fatales en Mendoza y en el país.

Un proyecto de ley busca endurecer las penas

En el Congreso avanza una iniciativa que apunta a modificar el Código Penal para agravar las condenas en determinados delitos viales y, por primera vez, crear un delito autónomo para quienes manejen con niveles no permitidos de alcohol en sangre. El proyecto lleva la firma de los diputados radicales Pamela Verasay y Lisandro Nieri, y se ordena en torno a 3 ejes: el homicidio vial, las lesiones viales y la conducción alcoholizada. A esto se suma un cambio procesal sobre la prescripción, orientado a evitar que una condena pierda efecto por el simple paso del tiempo mientras todavía está bajo revisión judicial.

Los autores de la iniciativa sostienen que no todas las conductas imprudentes al volante tienen la misma gravedad, y que hay acciones -como manejar alcoholizado, superar ampliamente los límites de velocidad, cruzar un semáforo en rojo o conducir estando inhabilitado- que generan riesgos que exceden los límites que la sociedad acepta como propios de la circulación.

La reforma toca puntualmente 4 artículos del Código Penal. Modifica el artículo 67, que regula la prescripción; el artículo 84 bis, sobre homicidio culposo agravado en un contexto de conducción; y el artículo 94 bis, referido a lesiones viales agravadas. Además, incorpora un artículo completamente nuevo, el 193 ter, pensado específicamente para castigar penalmente ciertos niveles de alcoholemia al volante.

Mendoza busca bajar la siniestralidad vial por el consumo de alcohol con más controles. También hay una iniciativa de dos legisladores mendocinos para agravar las penas en el Código Penal.

En términos generales, el proyecto busca que la confirmación judicial de una condena funcione como un acto que interrumpe la prescripción, que las penas por homicidio vial sean más altas, que se extiendan los años de inhabilitación para conducir, que las lesiones graves o gravísimas cometidas en determinadas circunstancias tengan sanciones más duras, que exista una figura penal propia para la conducción con alcoholemia elevada, y que las penas se gradúen según el nivel de alcohol registrado y según si la persona conduce de manera profesional.

La premisa de fondo es que, cuando alguien maneja en condiciones de riesgo y esa conducta termina en una muerte o en lesiones graves, la respuesta penal debería estar a la altura de esa gravedad.

Uno de los cambios centrales se ubica en el artículo 84 bis. Hoy esa norma contempla el homicidio culposo derivado de una conducción imprudente, negligente o que viola los reglamentos de tránsito.

El proyecto propone que el homicidio vial en su forma básica tenga una pena de entre 3 y 5 años de prisión, además de una inhabilitación especial para conducir de entre 4 y 8 años. El detalle no es menor: al fijarse un piso de 3 años, el homicidio vial básico dejaría de poder resolverse con una condena condicional, algo que sí sucede en la actualidad. Para los casos agravados -cuando a la muerte por conducción imprudente se suman circunstancias consideradas especialmente graves- la pena treparía a entre 4 y 10 años de prisión, con una inhabilitación de entre 8 y 12 años.

FUENTE: Estadísticas del Ministerio de Seguridad de Mendoza.

En pocas palabras

  • Alcoholemia positiva: 2.223 conductores dieron positivo en controles viales en Mendoza durante 2026.
  • Controles y actas: se realizaron 77.263 controles de alcoholemia y 184.290 controles vehiculares en la provincia.
  • Proyecto de ley: buscan agravar penas para quienes cometan delitos viales alcoholizados y crear un tipo penal autónomo.
Resumen generado por Thinkindot AI

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