Muchas especies verdes de interior o del jardín, cambian sus necesidades y requerimientos cuando llegan los días de calor. Un ejemplo de ello es el potus, una planta trepadora de tallos largo, hojas verdes y manchas blancas hermosas. El potus, con la llegada de la primavera, renueva sus exigencias y preferencias.
¿Por qué las plantas tienen necesidades distintas en invierno y en primavera? Básicamente, esto ocurre por las temperaturas y las horas de sol. En invierno, las plantas son más susceptibles a los daños por heladas y a las plagas, por eso se reduce la frecuencia de riego y se alejan las macetas del exterior o la calefacción interna.
En primavera ocurre todo lo contrario, las plantas se despiertan, los brotes y flores nacen, los insectos se multiplican, el calor aumenta y el sol es más intenso. Tanto las plantas de jardín como las de interior, comienzan a crecer y necesitar más nutrientes y más agua.
El potus no es la excepción. Si cuidamos bien esta planta, sus hojas, tallos y raíces van a estar más fuertes y hermosas. Continúa leyendo para conocer los cuidados básicos y preferencias de riego, abono y sol del potus en primavera.
Consejos para abonar y regar tu planta de potus en primavera
El potus es una planta de interior trepadora y tropical, muy resistente y casi imposible de matar. El potus se reproduce por esquejes, por eso es una planta que se puede multiplicar en casa por medio de un tallo, sin necesidad de comprar una nueva.
Si la cuidamos bien y le damos lo que necesita, los brazos de esta planta pueden medir muchos centímetros. En primavera, el potus necesita dos cosas: un buen sustrato de tierra nutritiva y un aumento del riego.
En cuanto al riego en los meses de primavera, podemos decir que nuestra planta necesita agua cada 7 días aproximadamente, o cuando la parte superior del sustrato está seca. Le gusta la humedad pero no los charcos.
La primavera es el momento ideal par abonar el potus. Puedes usar un abono universal comprado en un vivero o comportar con tu propio abono orgánico. Lo mejor es colocar el abono en la tierra de la planta cada 15 días.
Esto es importante, ya que las especies verdes necesitan fuerza en los meses de calor para, posteriormente, resistir los meses más fríos.
Cosas que nunca hay que hacer con el potus
- Nunca dejes la planta de potus al rayo del sol, se puede quemar.
- No riegues la planta porque sí, se pueden pudrir las raíces.
- Evita las corrientes de aire frío.
- No dejes la planta en la misma maceta por mucho tiempo. Lo mejor es realizar un trasplante por año.







