Luciano Bertolotti volvió a publicar. Viscosidades es su segundo libro de ficción en poco más de un año. Entonces, este colega del periodismo en Diario UNO y de las letras nacido en Guaymallén se presta a la conversación. Dejamos al margen los avatares y lo frenético de las noticias y nos enfocamos en la escritura literaria. Un celular graba la charla pero no intimida. Afuera, el mundo colapsa.
Luciano Bertolotti publicó su nuevo libro de ficción: "La Inteligencia Artificial nos desalma"
En su rol de escritor, el periodista Luciano Bertolotti habla de Viscosidades, su segunda obra. Distopía, fantasmas y gatos

Luciano Bertolotti, periodista y autor de Viscosidades. Fotos: Nicolás Rios
- Reincidiste con la literatura pero esencialmente con la osadía, propia de cada escritor, de publicar y revelarse a través de su obra... Este nuevo libro que tiene mucho de pariente con el anterior...
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- Sí. En Viscosidades incorporé algunos relatos y cuentos con cierto humor, pero que no son graciosos. Son un poco más largos, algunos relatos más costumbristas; vuelvo también con las microficciones. Trato de apostar nuevamente a la vuelta de rosca sobre lo poético.
- Y nuevamente con una visión distópica, algo difícil de sobrellevar: digamos, que se hace cuesta arriba también.¿Estos relatos estaban guardados o surgieron después de Lluvias, vómitos y murmullos, tu primer libro?
- El 70% era anterior al primer libro. Y hay unos que sí son del año pasado y de principios de este año. Pero la mayoría no estaba guardada. Habían sido ordenados para ser publicados también.
- ¿Te dio la publicación del primer libro algo así como un aventón emocional o anímico como para decir bueno, voy a continuar saliendo al ruedo?
- Sí, claro, sí. Recibí buenas críticas. El primer libro se movió en un circuito muy acotado, como suele suceder. Mis textos no son muy comerciales, todo lo contrario.
- ¿Y el humor? Sardónico, me imagino. Te conozco...
- Sí, muy. Demasiado.
- ¿Lo aplicás en la vida diaria o en algunos momentos de tu literatura?
- No sé. En la vida diaria no sé si aplico el humor.
- Pero ese tipo de humor sarcástico que muchas veces te caracteriza...
- Sí, a veces hago ese tipo de humor, que es una forma también de describir. Cuando lo hacés en la literatura, se puede decir que está bien. En lo cotidiano, el sarcasmo puede herir sensibilidades, agredir; traspasar estos límites porque lo que vos creés que estás construyendo en tu relato, en tu lenguaje, en tu discurso, no es lo que está percibiendo otra persona.
Janis y cuando la hoja en blanco no es problema
Hay muchos ejemplos, pero menciono a Cortázar, al Gordo Soriano, a nuestra Mercedes Fernández, acá en Mendoza. Todos escriben en compañía de gatos. Bertolotti no es la excepción: Janis (por la cantante Janis Joplin) lo acompaña en el íntimo y privado proceso creativo. "Una de las microficciones nuevas se la dediqué a mi gata", confiesa el autor.
Bertolotti jura que no tiene el problema de la hoja en blanco, que castiga a muchos autores. "No tengo el problema de la hoja en blanco porque escribo desde adolescente, reescribo, tiro y vuelvo a reescribir. Entonces, cuando estoy bloqueado, retomo algún texto que no me gustó para mejorarlo.
- ¿Y qué sucede?
- Por lo general lo termino empeorando, pero no importa porque siempre estoy reescribiendo. Un día, la gata, echada a mi lado, me inspiró a escribirle un texto. Ojos verdes, se llama.
Así escribe Luciano Bertolotti
Ojos verdes
Deja de ronronear. Desde su camastro en el escritorio se estira y observa la ventana despejada de pájaros. Tras no hallar nada que la irrite gira la cabeza, me mira y me avisa que no es mía. Hago como que la ignoro y sobre el teclado sigo buscando la belleza en el vertedero en la pena en la miseria en el vacío en la ausencia. Se vuelve a enroscar. Oigo otra vez el ronroneo y siento su mirada profunda tierna nihilista cómplice.
De vuelta al ruedo literario
- ¿Cómo te ha ido en este año largo con eso de que tus libros estén en librerías de Mendoza y hasta de la Feria del Libro? ¿Cómo te sentís formando parte de ese circuito?
- Recién ahora lo estoy empezando a experimentar, no me he podido mover dentro del circuito de los editores, los escritores, ese gueto, no me he movido, no he tenido esa experiencia. Recién ahora me voy de a poco, creo que parte por mi forma de ser, me escapo de todo lo que pueda escaparme.
- ¿Y qué te da la literatura? ¿Qué cosas te va ofreciendo? ¿Qué cosas le vas encontrando como algo novedoso respecto del resto de tus actividades cotidianas?
- Me pierdo; la literatura me pierde. Leer me pierde. Paso todos los días de mi vida ahora leyendo mucho, me pierdo leyendo y escribiendo me recontra pierdo.
- ¿Es una perdición gozosa?
- Sí, sí, totalmente.
- ¿Sentís que te estás evadiendo de algo?
- No, no, todo lo contrario; creo que estoy recuperando, siempre voy recuperando, recuperando ideas, sentimientos, sensaciones que después pongo a jugar en la literatura.
- Hablemos del título, Viscosidades.
- La viscosidad es una metáfora. Hay un cuento que se llama Viscosidades, que está relacionado con bichos y fantasmas y cuestiones bastante distópicas. Hay situaciones hasta de periodistas y de cosas que no les gustan, tiene un poco de todo. Pero lo viscoso es la desesperanza, es escarbar y escarbar y que vuelva siempre el pasado. Estamos en tiempos difíciles: que cinco tipos se sienten a una mesa para decidir cuándo es el fin del mundo, por más que parezca gracioso, es tremendo.
- Hablaste de fantasmas, ¿te rondan en la vida diaria?
- Siempre. Pero está bueno tenerlos, llevarlos y escucharlos. Creo que eso es lo que tiene la literatura, que no te escapás de los fantasmas. El metro cuadrado que uno elige, incluso también es para los fantasmas. En la literatura, los fantasmas son lo que fuimos, lo que no quisimos ser, lo que no queremos ser. Y es lo que somos. Todo eso.
- Hablame del proceso final, previo a la publicación...
- Me gusta hacer el libro como creo que hay que hacerlo, bien a mano, sin ningún tipo de ayuda artificial. Que a los textos lo corrija una correctora y editora, como la Raquel Ferreyra. Que sea un proceso 100% humano.
- ¿Te tienta escribir utilizando la IA a partir de un disparador o idea fuerza?
- No, no, no. La IA es el presente, el futuro y la destrucción y la deshumanización. Y el extractivismo de lo poco que nos queda como humano. Para el arte hay que evadirla, rechazarla y no usarla para nada.
- Porque no tiene alma, dicen los que saben.
- Yo creo que la Inteligencia Artificial no tiene alma y nos desalma.
En pocas palabras
- Luciano Bertolotti presentó su segundo libro de ficción, Viscosidades, explorando temáticas distópicas.
- Proceso creativo: el autor no sufre el bloqueo de la hoja en blanco, reescribiendo constantemente y encontrando inspiración en su gata Janis.
- Viscosidades: el título es una metáfora de la desesperanza y el regreso del pasado, reflejando tiempos difíciles y la presencia de fantasmas literarios.