Era marzo de 1932 cuando un hombre fue encontrado muerto en su habitación con un disparo al corazón. Lo que nadie sospechaba era que ese cuerpo escondía el mayor fraude financiero de su época, luego de prestarle dinero a gobiernos y mentir sobre su negocio familiar.
Conocido en Suecia como "el segundo rey" y en Wall Street como "un dios de las finanzas", detrás de esa mente brillante había algo mucho más oscuro que tiene como protagonista un producto simple, que no levanta sospechas: los fósforos o cerillas.
Un millonario prestó dinero a gobiernos europeos a cambio de monopolios: nadie sospechó que sus finanzas eran puro humo
Ivar Kreuger nació en Suecia en 1880 dentro de una familia que se ganaba la vida con un pequeño negocio de cerillas. Estudió ingeniería en EE. UU. y cuando volvió a Suecia, creó una empresa constructora, logrando contratos importantes como el Estadio Olímpico de Estocolmo.
En ese entonces era un hombre con estatus y poder. Asesoraba presidentes, le prestaba dinero a gobiernos europeos y se relacionaba con celebridades de nivel. Sin embargo, detrás de esa fachada de hombre poderoso se escondía el engaño más grande de la historia.
Luego de sacarle provecho a su talento especial para los negocios, en el año 1917 unió varias fábricas de fósforos en la empresa Swedish Match y, en poco tiempo, su empresa ya producía el 75% de todas las cerillas del planeta.
Construyó un imperio financiero tan grande que lo fusionó con una estrategia imperial: daba préstamos a cambio de monopolios. Tras la Primera Guerra Mundial, los países europeos necesitaban dinero y Kreuger llegó para la salvación. Les ofreció préstamos a los gobiernos y, a cambio, les exigió el monopolio exclusivo para fabricar y vender cerillas en Francia, Alemania y Polonia. Terminó operando en 43 países y controlando el mercado en 25 de ellos, pero como con todo, su final llegaría.
Su engaño se basaba en el esquema Ponzi; para financiar los préstamos, vendía acciones prometiendo ganancias exageradas. Así logró atraer cientos de millones de dólares de inversores, pero en realidad solo les pagaba las ganancias a los inversores viejos utilizando el dinero de los nuevos, es decir, era una estafa piramidal.
En 1929, llegó la crisis. La caída de Wall Street detuvo la entrada de nuevos inversores y el sistema colapsó. Para intentar salvarse, falsificó documentos y bonos por millones e intentó pedir préstamos de emergencia a la banca sueca, pero el agujero financiero era demasiado grande.
Finalmente, en 1932, fue descubierto por una empresa a la que engañó con balances falsos y se quitó la vida. A raíz de este histórico fraude, EE. UU. creó la agencia reguladora de los mercados financieros.
En pocas palabras
- Ivar Kreuger: Un millonario sueco construyó un imperio de fósforos prestando dinero a gobiernos.
- Esquema Ponzi: Financiaba préstamos vendiendo acciones con ganancias exageradas, simulando una estafa piramidal.
- Descubrimiento y fin: La crisis de 1929 expuso el fraude, llevando a Kreuger al suicidio.






